Lela Sánchez: sobre la polémica Chibás vs Aureliano

chibas y aureliano

                                                                                               

CARTA ABIERTA AL DR. MIGUEL BARNET

13 de julio de 2013

                                                                     

Para: Dr. Miguel Barnet, Presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

De: Lela Sánchez, Socióloga jubilada. 

 

El día 26 de junio de este año, llegué a la sede de la UNEAC contenta y un poco asombrada. Iba a asistir a una conferencia del historiador Newton Briones que tenía el sugerente título de LA MALETA DE CHIBÁS.

Contenta, porque consideraba que, por primera vez en muchos años, se abría  la posibilidad de discutir, franca y públicamente, un asunto que durante un buen tiempo había sido visto solo desde un ángulo oficial, o mejor, oficialista, sin posibilidad de disentir o aportar elementos que no se ajustaran a este punto de vista, como no fuera de manera privada.

Y esto era un buen comienzo para abrir también otras posibilidades de polemizar o discutir sobre tantas cuestiones que requieren ser revisadas en este país, de forma honesta y pública.

Confieso que mi alegría se vinculaba, igualmente, al hecho de que la cuestión que resultaría pionera en esta aparente nueva etapa de foros de discusiones abiertas y desapasionadas, resultaba ser una que me atañía personalmente. Como usted ya debe saber, soy hija de Aureliano Sánchez Arango, uno de los dos personajes vinculados por los siglos de los siglos a la maleta en cuestión.

Aureliano Sanchez Arango

Aureliano Sánchez Arango

 

Pensaba que en este marco podría aportar datos de interés para aclarar algunos aspectos relativos al tema, muchos de los cuales aparecen en mi libro, La polémica infinita,  que no se autorizó publicar en Cuba. Pero la conferencia fue larga y aportó elementos exhaustivos sobre la personalidad y la trayectoria de Eduardo Chibás, tal vez inclinada a aquellos elementos negativos en ambos aspectos. Algo bueno tiene que haber tenido el senador, digo yo, pero no me pareció escuchar esto en el parlamento de Briones.

Y es por esa razón que no fui lo suficientemente explícita a la hora de intervenir, ahondando en características que podrían considerarse censurables. No dije por ejemplo, que Chibás usó el artificio de ubicar el lugar donde mi padre supuestamente había invertido el dinero robado, según su denuncia, en Guatemala, a donde viajaba con frecuencia, porque allí precisamente se estaba produciendo la primera ayuda internacionalista que ofreció un gobierno cubano a otro país. No hablamos de posiciones individuales o de algunos grupos que se habían involucrado en diferentes contiendas como la Guerra Civil Española o el caso de Cayo Confites, por poner algunos ejemplos. Nos referimos a posiciones oficiales, ya que fue el propio gobierno el que secretamente le ofreció ayuda en armas y municiones a Arévalo, para hacer frente a un proyecto de golpe de estado preparado en su contra con el apoyo de EEUU.

Como tampoco dije que el cambio de su denuncia de un Reparto Residencial en aquel país, al de poseer un emporio maderero en él, se debía a un intento de lograr que Carlos Prío detuviera la polémica para que no saltara la liebre de que su cuñado dominicano estaba preparando un ataque contra Trujillo y movía las armas en un barco maderero con bandera guatemalteca.

Felizmente la prueba del envío clandestino de armas al que hago referencias, la dio el General Carreras, Héroe de la República de Cuba, en una entrevista que le ofreció a Luis Báez y que se publicó en su libro con el título de Confesiones de Generales.

Todo lo anterior está directamente relacionado con el tema, pero saliéndonos de él, tampoco hablé de las incongruencias en otros aspectos de las proyecciones elaboradas por Eduardo Chibás cuando, por ejemplo, designó a un conocido terrateniente de la provincia de Oriente, Fico Fernández Casas, como responsable de la política agraria del Partido Ortodoxo. O cuando, según el libro de Luis Conte Agüero, biógrafo y gran admirador del dirigente, dijo haber querido renunciar en cinco ocasiones, a la inmunidad parlamentaria, a sabiendas de que era irrenunciable por tratarse de una facultad colectiva y no personal. La última de las veces fue durante la polémica con mi padre, supuestamente para poder presentarse ante el tribunal en el que estaba siendo acusado por difamación, a pesar de que Aureliano, abogado al fin, le sugirió la única fórmula con la que podía hacerlo y él no se dio por enterado.

Pero todo esto es solo parte de lo que no dije en mi intervención para no hacer más larga la conferencia y, como ya he manifestado, no seguir recalcando los aspectos negativos de la personalidad de  Chibás.

Valga decir, que tampoco respondí adecuadamente a algunas observaciones de Ana Cairo en aras de mantener la posibilidad de otros encuentros con distintos temas de interés tan necesarios para que este pueblo pueda tal vez hundir sus raíces en tierra más firme, más sana, sin medias verdades históricas, mentiras y omisiones conscientes, provocadas por ignorancia, posiciones fanatizadas o, en muchos casos, oportunistas. Es válido señalar que esto solo logra el desconcierto en aquellos que no vivieron esos hechos, cuando ocasionalmente se conoce alguna parte de la realidad de los acontecimientos que pertenecen a nuestro pasado y  que difieren de lo publicado o enseñado en las escuelas del país.

Otro ejemplo de lo cuidadosa que fui puede verse cuando la historiadora en cuestión habló de la necesidad de hacer un estudio de la política mediática de aquella época, sin explicar que en mi libro me tomo el trabajo de contar la polémica por la prensa, entonces debí decirle que eso sería sano y ciertamente interesante, porque de la de ahora no hay que hacer estudios, está bien clara para cualquiera que haya mirado alguna vez la prensa, visto la televisión, estudiado libros de textos, o leído aquellos que sí fueron autorizados publicar, como el de Elena Alavés, Enrique Cirules o el de ella misma, bastante reciente.

Puede Ana, ya que no le es posible probar la deshonestidad de mi padre, como ofreció, buscar los errores de Aureliano hasta con una lupa si quiere, en un intento por limpiar los de Chibás. Papá, como todo ser humano, tiene errores, pero no fue un ladrón como pretendió demostrar el Senador.

Tampoco le dije a Max, al querido Max, que lo de aquella anécdota de la antigüedad mencionada por él, en cuanto a que la afirmación de que la tierra se mueve, no tuvo pruebas entonces pero sí que fue, como todos sabemos, efectivamente probada con el tiempo; no le dije, repito, que este ejemplo precisamente lo invalida para justificar el asunto que tratamos, porque,  él lo sabe, lo diferencia sustancialmente de la imputación hecha a mi padre, ya que los años transcurridos no han hecho más que demostrar que era una calumnia.

Y entonces podemos llegar, más o menos, a la razón de esta carta abierta:

Usted, en un escrito que llegó hoy a mis manos y que encabeza con el título de Cordura, equilibrio y razón dirige una carta a Newton y a su buen amigo Max.

En esa carta hay una frase desafortunada. Quiero que esté usted claro en el hecho de que yo sé que cordura no viene de cordero, sino de cuerdo de mente. Pero, por si acaso existiera alguna confusión con las actitudes sumisas que les corresponden a las ovejas, me tomo el trabajo de responderla como merece. La frase en cuestión dice:

“Qué más da si la maleta estaba vacía o no”.

Pues sí da más. La maleta era el símbolo que Chibás usó para exhibirla a toda hora y en todo momento, golpeándola y diciendo que en ella tenía las pruebas sobre la deshonestidad de Aureliano. Me obliga usted, entonces, a decirle que el hecho de que estaba vacía no hace más que ubicarlo como un farsante y un difamador. Y a mi padre como un hombre honrado.

Fíjese usted que llevo muchos años resistiendo la publicación reiterada de esta mentira y respondiendo con todas las fuerzas y apoyo de que dispongo, que por cierto es  bien poco, pero esas fuerzas nacen  precisamente de la razón. Sepa también que, a pesar de todo, no han logrado romper mi equilibrio emocional y síquico. Mi optimismo es tal, que llegué a pensar que, felizmente, en esta conferencia quedaba zanjado el asunto con objetividad.

Soy, en realidad, una persona dulce y pacífica, pero creo en la verdad histórica, en cualquier caso, no solo cuando me compete directamente. No es un problema entre Max y Newton, es un problema que atañe a la historia. Por lo tanto,  debería interesarle a usted también.

Sin más, se despide,

Lela Sánchez Echeverría

Anteriores intervenciones en esta polémica

                      La polémica sobre Aureliano y Chibás. El duende (Radio Miami)

El pasado miércoles estábamos en La Habana en compañía del director de Radio-Miami en misión reporteril participando en calidad de espectadores en la sala Rubén Martínez Villena de la “ Unión de Escritores y Artistas de Cuba”, la UNEAC que preside nuestro entrañable amigo el recio intelectual cubano Miguel Barnet.

Allí en fraterna reunión se debatía un tema histórico. La encendida polémica ocurrida en el año 1951 entre el entonces Senador Ortodoxo Eduardo Chibás, líder del Partido del Pueblo Cubano y el Ministro de Educación del gobierno del Presidente Auténtico Carlos Prio Socarrás.

En el debate intervinieron el periodista Ciro Bianchi en calidad de “Moderador”, el escritor e historiador Newton Briones Montoto, expositor del punto de vista negativo sobre la personalidad de Chibás, así como la propia hija del ex Ministro Aureliano, Lela Sánchez, en busca de la reivindicación de su padre, mas las intervenciones de Raúl Roa Koury, la doctora Ana Cayro , autora del libro “Cien Años de Chibás”,el asaltante del Cuartel Moncada Pedro Trigo y el periodista David Orrio.

La refutación a los puntos de vista de Newton Briones estuvo a cargo del director de Radio- Miami Max Lesnik, cuyo planteamiento estuvo centrado en que, más allá de que si Chibás tenía o no tenía las pruebas concretas de la deshonestidad de Sánchez Arango, el haber cometido un error, al calor de un debate político, no es razón para descalificar a Chibás como uno de los pilares históricos del proceso revolucionario cubano. A eso fue allí el director de Radio-Miami y así quedó demostrado ante la amplia concurrencia.

Sobre el encuentro en la UNEAC del pasado miércoles aquí va una breve crónica del escritor e historiador Emilio Comas Paret titulada: “Chibás Versus Aureliano. Y Viceversa. Dice así:

“El pasado miércoles 26 de junio, la Asociación de Escritores de la UNEAC convocó a un panel que con el sugerente y provocador título “La maleta de Chibás: ¿tenía o no pruebas?” presentaba como conferencista al escritor e historiador Newton Briones Montoto y como conductor al escritor y periodista Ciro Bianchi.

El debate estaba previsto para las cuatro, yo llegué a las 3,30 y ocupé, junto a un amigo, las dos únicas sillas libres en la sala. (Después los organizadores trajeron más sillas).

Esto pone de manifiesto el interés de una buena parte del público interesado en volver sobre alguno de los muchos asuntos acaecidos en la historia cubana y que no se han esclarecido debidamente, o se han deformado intencionalmente con evidente manipulación.

Tal interés despertó la contienda que hasta el periodista y político Max Lesnik, cubano residente en el exterior, voló de Miami a la Habana de un día para otro.

Hay que decir que Newton se preparó bien, quizás muy bien.

Con argumentos sólidos y calzados con citas documentales, fechas y otras referencias fue dando una visión de la controvertida figura de Chibás, de la turbulencia de la época, y de procederes nada ortodoxos que eran cotidianos en la vida política de entonces. Afianzó sus puntos de vista con tres intervenciones que contaban anécdotas, hasta ahora guardadas en el seno familiar, y que fueron divulgadas por Lela Sánchez (la hija de Aureliano Sánchez Arango y que siempre ha residido en Cuba), Raulito Roa Kourí, y el propio Max Lesnik, quién había sido dirigente de la Juventud Ortodoxa en vida de Chibás.

Luego del descargo de Newton vino al micrófono la profesora Ana Cairo, estudiosa profunda de esa época, que precisó varias cosas que tienen que ver con la historia y con la necesidad del acercamiento, lo más posible, por parte del historiador a la verdad histórica, la cual está conformada por puntos de vista a veces antagónicos sobre un mismo hecho, por recuerdos deformados por el tiempo y manipulados por nuestra memoria en consonancia con nuestros criterios preferenciales, y con ello relativizó todo lo enunciado anteriormente y que ya nos parecían verdades absolutas, dándole a la polémica un sabor y un vigor casi desconocido en nuestras discusiones de todo tipo.

Después vinieron viejos militantes de la ortodoxia, entre ellos el asaltante del Moncada, Pedro Trigo, que defendieron con vehemencia la figura de Chibás y su postulado político, recordando con énfasis que aquellas, sus ideas, fueron protagonistas influyentes en lo que luego fue el programa del Moncada y el propio Movimiento 26 de Julio.

Por último, Max Lesnik, con un discurso propio de un tribuno romano, al cual no estamos acostumbrados los cubanos de ahora y de aquí, expuso también puntos de vista diferentes sobre la figura de Chibás, su consigna “Vergüenza contra dinero” y su herencia política ofrecida a las nuevas generaciones de cubanos.

Todas las intervenciones fueron aplaudidas por todos.

Hubo vehemencia en las voces pero nunca agresiones personales, ni improperios, ni descalificaciones, lo cual hace pensar que los cubanos estamos empezando a aprender a discutir.

Al final poco importaba si la maleta hubiera tenido las pruebas o no, (yo me fui con la certeza de que no las tenía), lo más importante era que habíamos analizado un asunto oscuro de la historia cubana pasada reciente, y habíamos dado luz a dicho asunto, y habíamos aprendido a no aportar criterios rápidos y desmesurados, si no a analizar cómo pueden influir en los hechos históricos el tiempo que ha pasado, y el espacio en que se desarrollaron, así como las personalidades de los protagonistas, sus peculiaridades personales, y lo difícil que es ubicar los acontecimientos luego de 60 años de espera.

Al otro día, hablando con un amigo sobre este aspecto, me dijo una frase que se me ha quedado martillando en la conciencia: el presente nuestro tiene muchos pasados.

En fin, todo esto refuerza mi punto de vista de que la historia es un acercamiento a la verdad absoluta que nunca llegaremos a alcanzar, porque primero no la visualizamos, (vemos un reflejo, nuestro reflejo, de la realidad), y segundo, porque tenemos que armarla con historias individuales contaminadas por el punto de vista y los propios recuerdos deformados por el tiempo y la conveniencia personal de cada cual. ¿Complejo, verdad?

Pienso que este tipo de debates abre un espacio en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba que no debemos despreciar, y que el futuro debe ser buscar temas álgidos para su análisis, encontrar buenos ponentes, e interesar a los jóvenes a que participen en estas lides.

Con ello contribuiremos a conocer el pasado que es la premisa que nos va a permitir construir un país como quería Martí: “con todos y por el bien de todos.”

Sobre esta crónica de Comas Paret una nota de nuestro director de Radio-Miami que dice así :

Acabo de leer la crónica de Emilio Comas Paret sobre el debate de la UNEAC en torno a la polémica entre Chibás y Aureliano. Me parece muy bien escrita aunque en mi opinión hay puntos que no reflejan la realidad de lo ocurrido quizás en un intento del autor de la crónica, por no herir a ninguno de los exponentes y en un afán de darle a quienes le lean, un sabor positivo- que si lo tuvo- en cuanto al ambiente de cordialidad y respeto mutuo entre las partes contendientes.

De mi parte dos observaciones a Comas. Una sobre mi persona. Me describe como periodista y político. Y ciertamente soy las dos cosas. Pero le faltó decir revolucionario que defiende a Cuba en el corazón frente a los que representan el peor pasado de Cuba, la de los ladrones y esbirros de ayer. Lo de •”Político” no me molesta a pesar de que esa palabra ha sido usada a través de años por algunos resentidos e incapaces, para diferenciar a estos de los “revolucionarios”, aunque en realidad todos los revolucionarios ha sido políticos, empezando por Martí y terminando con Fidel.

Mi segunda observación es sobre un párrafo suyo en el que dice:

“Por último, Max Lesnik, con un discurso propio de un tribuno romano, al cual no estamos acostumbrados los cubanos de ahora y de aquí, expuso también puntos de vista diferentes sobre la figura de Chibás, su consigna “Vergüenza contra dinero” y su herencia política ofrecida a las nuevas generaciones de cubanos”.

Lo cierto es que no fueron solo puntos de vista distintos a los expresados por mi amigo Newton y la querida Lela Sánchez. Demostré mas allá de eso que si Chibás no tenía las pruebas contra Aureliano, solo por eso no se puede descalificar a un hombre de la talla histórica de Chibás por un error político cometido al calor de un debate político y menos con un adversario que también pretende ser Presidente de la nación.

Newton trató de crucificar a Chibás calificándolo de farsante y mentiroso. Y en su intento por demostrarlo, lo que hizo fue defender a los gobiernos Auténticos como si no fueran gobiernos corruptos, como después lo fue la dictadura de Batista, Dos males no hacen un bien.

EL Grau del año 1933 merece respeto. El del 44 con Alemán a su lado, nunca. El Prio Presidente cordial merece elogio. El que gobernó en corrupción y asaltó sindicatos obreros en nombre del anti-comunismo, tampoco

En cuanto a lo de “Tribuno Romano” como me retrata Comas, bien lo puedo tomar como un elogio. Es la manera de expresarnos en la tribuna los de mi generación y las anteriores. Lo malo es que los cubanos de hoy sean extraños a ese estilo ya que lamentablemente son pocos los dirigentes del proceso actual- hay excepciones como las de Fidel y Eusebio Leal- que son magníficos expositores y mejores “Tribunos Romanos” de lo que pueda serlo yo.

Para Newton Briones, a quien conozco de tantos años- meritos sobrados tiene en servicio de Cuba, porque la Revolución la lleva en la sangre- la reiteración de mi amistad. Si en algo le he ofendido con mis palabras de refutación a las suyas, humildemente le pido mil perdones. Sobre todo en cuanto la critica que algunos me hacen de que al final de mi intervención arrojé mis papeles a la mesa donde Newton estaba sentado al lado del moderador Ciro Bianchi. No había en tal gesto ni desprecio por Newton ni mucho menos ofensa. Nada personal. Es que al calor del debate la pasión puede llevarnos a errores. Lo cortés no quita lo valiente. Y más cuando un amigo pueda sentirse ofendido.

En fin solo me falta decir que sería muy útil que se divulgara en Cuba la crónica de Emilio Comas para que se le de aliento civilizado al debate abierto sobre el pasado cubano. Cada vez que se me invite allí estaré presente en la UNEAC o en cualquier tribuna cubana de allá o de acá. Salud. Max Lesnik, Director de Radio-Miami”.

Y hasta mañana amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.

            respuesta de Newton Briones

Sábado, 29 de junio de 2013

Max

Nuestro amigo común José Luis me comentó tus preocupaciones. Podríamos ahorrarnos los intermediarios y hacerme las preguntas como lo hemos hecho otras veces. En 1979 hablé contigo en Miami, cuando hacerlo era un peligro. ¿Por qué no ahora que vienes a menudo a La Habana?. Tú decides. Sobre tus preocupaciones. Le preguntaste, ¿si Lela había influido tanto en mí como para que yo tomara con fuerza el tema de Chibás? Respuesta: Escribí “General Regreso” en el 2005. Antes de esa fecha yo conocía a Lela de lejos. El libro nos hizo más amigos por coincidir en el tema. Después de la presentación del libro “General Regreso” nuestras relaciones son esporádicas, hemos dejado de vernos a veces hasta un año. Entre otras razones por culpa de Rubia, su perra, que te recibe bien; pero cuando te vas quiere morderte. Ha quedado la amistad y nada más. Del 2005 al 2013 han transcurrido ocho años, durante ese tiempo no he vuelto a hablar de Chibás. Busca un artículo mío o una conferencia sobre el tema. No hay influencia de ella, ni planes trazados, ni conspiración como supones. Estás prejuiciado, no lo sabes, y esto te induce a errar. El que ha actuado con premeditación y alevosía es quien me escribió un correo hace años: “Estimado Newton: Acabo de regresar a Miami desde La Habana. Allí estuve por el aniversario de la muerte de Chibás. Vuelvo mañana jueves para estar presente en varios actos en su honor. Quiero verte y compartir contigo ese de “por dónde va la cosa” en lo cual he tenido alguna modesta influencia en cuanto a la reivindicación de Chibás. Nada de pasarle cuentas a los del viejo Partido que llevaron a la esfumación por un tiempo de la importancia de Eddy en la generación que hizo la R y mucho menos a utilizarlo para denostar a ASA. Cuando te vea hablaremos del tema, que solo comienza ahora y que seguirá en el 2008 en el 100 aniversario de Bohemia. Te vas a sorprender de lo que te diga. Salud. Max” (22/08/2007 16:54) En la conferencia dije en su introducción: “No es mi propósito ganarles a otros la porfía. Aspiro que sea la verdad la única triunfadora y por ende la historia de Cuba. No aspiro a convertirme en un cruzado contra Chibás. Aunque sí soy un cruzado por la historia del país, por el cual sí vale la pena hacerlo”. En la introducción está bien explicado cómo surgió la idea. Lo cual quedó confirmado delante de uno de sus protagonistas. El asentimiento de Nancy Morejón con la cabeza basta para confirmarlo. Creo suficiente los elementos expuestos sobre la primera duda. Sobre la segunda. Lo planteado por Lela con relación a que Guiteras no quiso ver a Chibás. Trataré de ampliarte los detalles. Está descrito en el libro de Lela, “La polémica infinita”. Tu argumento, según le dijiste a José Luis, es que en esa fecha Chibás estaba preso. El juez condenó a Chibás el 15 de abril de 1935 a cinco meses de prisión. Guiteras estuvo escondido durante ocho meses en casa de Luz Acosta, madre de la tía de Lela. El hecho ocurrió antes de ser condenado por el juez. Puedo contarte otra anécdota. En una ocasión, hace 8 años, Lela me llamó para invitarme a ir con Ada Kourí a la casa de Calzada 33. Ella quería visitar la casa por razón sentimental. Nos fue describiendo cada detalle de la casa, el lugar donde se escondía Guiteras en caso de registro policial. Al final del recorrido, Ada volvió a contar la anécdota. Si esto fuera una mentira, Raulito Roa no habría permitido la utilización de su madre para contar algo incierto. Contestada las dudas pasó a comentarte los criterios recogidos por mí sobre la conferencia. A casi todos les pareció mal tu intervención. A excepción del momento en que confirmaste que Chibás no tenía pruebas. La gente admira la honestidad porque es un bien escaso. En qué se fijó la gente durante ese momento en que todos suman y restan. No lo que dijiste sino por la forma de expresarte y gesticular. Parece le recordaste a los viejos políticos. Pero lo que más molestó a la gente es haberme tirado los papeles al final de la intervención. Las opiniones se dividieron. Unos pensaron que debía haberte respondido y no de manera verbal. Otros estuvieron de acuerdo en haberme mantenido tranquilo. También la humildad es un bien ponderado por su escasez. No tenía que incomodarme porque mi estrategia era correcta. Explicar que si Chibás había mentido con anterioridad, y muchas veces, ahora con la maleta estaba haciendo lo mismo. Lo hice así para evitar adjetivos y calificativos a los que acuden otros desposeídos de argumentos. Ni Ana Cairo, ni tú, respondieron a mis evidencias. Ella dijo que todo era un problema de punto de vista. Mi punto de vista quedó explicado, ¿cuál es el de ella? Aprovecho la ocasión para decir que la acusación que me hace de priista debe demostrarla, si no la acusaré de injuria. Como dice el Duende: “ahí te la dejo y te pongo a pensar”. El consejo dado por mí antes de la conferencia. “Con una pequeña nota enviada a Ciro Bianchi y que podría ser leída en la reunión estarías ayudando a Chibás”. Sin embargo, no seguiste el consejo y mira a dónde hemos llegado. Según me comentaste, lo que más te interesa es la historia de tu país. Aunque tengo dudas de la afirmación. Si así fuera, no reiterarías lo mismo, sobre algo sin futuro. Otro consejo. Creo que sin dejar de profesar tu devoción a la persona mencionada, inclinarte por la verdad histórica te favorece más. Diría más de tí que defender tantos errores cometidos. Con la ayuda de “El Duende” publica una crónica con tus reflexiones finales, con estas consideraciones y los consejos brindados. Honestidad y humildad te darán más fruto que la intransigencia. Déjala para Maceo y la protesta de Baraguá, la cual sí lo merecía. Ayer viernes estuve de nuevo por la UNEAC. Había quedado con un compañero en vernos. Llegaron otros que estuvieron en la conferencia. Uno quedó en enviarme un correo comentando su impresión de la reunión y ese mal final tuyo. Cuando lo tenga te lo envío. Otro calificó el evento como “la segunda maleta de Chibás está vacía” Todos estuvieron de acuerdo en suscribir tu calificativo: El Crucificador de Chibás. El título es tuyo, no mío, si por casualidad adquiere relieve, te lo agradezco. Te escribo para que no quede nada pendiente entre tú y yo. Toma conciencia del asunto, aunque dicen que mono viejo no aprende a maromero.

Saludos,

Newton (Briones Montoto)

Mi propia interpretación sobre Chibás (la de Julio César Guanche) puede verse aqui

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7 comentarios sobre “Lela Sánchez: sobre la polémica Chibás vs Aureliano

  1. No sé, querido “revolucionario” Max, que te sorprende de que no haya “tribunos romanos” en la actualidad en Cuba cuando en tu época y las anteriores se sobraban, según tú mismo has dicho. Es que acaso no sabes o quieres ignorar que en la Cuba actual no existe la libertad de expresión desde hace más de cincuenta años? Es que no te has dado cuenta de que ha sido secuestrada la palabra por la dictadura de facto? Dónde has estado durante todos estos años en los que solo los partidarios del régimen, como tú, pueden hacer uso de esta públicamente?

  2. Profesor Guanche, me alegró mucho que usted reprodujera en su blog la transcripción de la intervención de la profesora Ana Cairo durante el debate del día 26 de junio en la UNEAC sobre la Maleta de Chibás. He visto como se ha motivado por el asunto, es por ello que le hago llegar esta entrevista que le realicé a Newton Briones Montoto, es la segunda parte, pues una charla de alrededor de tres horas en la que hablamos de Chibás, Guiteras, Grau, la Ortodoxia, el Autencismo y otros hechos de nuestra historia y nuestra realidad nacional. http://desdeminsulacuba.com/2013/08/08/entrevista-a-newton-briones-montoto-ii-chibas-era-un-populista-2/

    Saludos

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