Liberalismo y democracia: de dos historias a una Europa 1919-1960, desde Max Weber hasta Norberto Bobbio

 

cortes de Cádiz

Por Antonio Annino

Las reflexiones que siguen tratan de la invención y el desarrollo en la Europa del “siglo breve” de un potente paradigma historiográfico que pensó los siglos xix y xx como dos etapas de un único desarrollo modernizador.

Gran parte de la historiografía llegó por este camino a la idea de que en el siglo xx, a pesar de las dos guerras mundiales, se cumplieron muchas de las expectativas, de los proyectos, de los valores del siglo xix. Sin embargo, hoy esta visión optimista de la continuidad no nos convence. Nótese de paso que aquella visión fue en cierto sentido “universal”: fue compartida en Europa y en América Latina, a pesar de las diferencias históricas. Fue realmente una visión del mundo más que una sencilla tesis historiográfica. Entonces, ¿por qué hoy la ponemos en tela de juicio? Sin duda hay varias explicaciones. Una es el desencanto con los procesos de modernización. Después de las guerras ideológicas del “siglo breve”, una globalización sin control ni governance amenaza los derechos más elementales de la ciudadanía. Por primera vez vivimos en unas economías desocializadas, por primera vez no se logra imaginar el mundo diferente de lo que es, y por primera vez lo que antes se llamaba capitalismo se mueve en una esfera de ilegalidad cada vez más extensa.

Otra explicación es el ocaso de la imagen triunfante del siglo xix, típica de la tradición historiográfica europea. A lo largo de casi todo el siglo xx, los historiadores del Viejo Mundo se imaginaron un siglo xix lleno de triunfos: de la burguesía, del Estado, de la nación, del liberalismo, etc. Tampoco las historiografías críticas, como la marxista o la conservadora, ponían en duda esta visión. Hoy, aquel siglo es percibido como una época difícil, fragmentada, llena de experimentos políticos de corta duración, que logró por supuesto consolidar nuevas sociedades y nuevas instituciones, pero, al mismo tiempo, sin aquella continuidad de los procesos constituyentes que las historiografías de lo moderno celebraron y/o criticaron. De manera que hoy las conexiones entre los siglos xix y xx perdieron el carácter evidente de antes, legitimando la necesidad de reflexionar críticamente sobre el paradigma que vamos a tratar.

Ver aquí el texto completo en pdf

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s