Ricardo J. Machado: Acerca del debate constitucional. Prosperidad, talento autorizado y talento vigilado

Consuelo Castañeda. Babel. 2013. (Cortesía, para La Cosa, de Proyecto ARSENAL, Habana Vieja.)

 

Por Ricardo Jorge Machado

Meditación sobre la falta de humildad burocrática y la mansedumbre periodística en la Mesa Redonda sobre trabajo por cuenta propia.

 

“Por tanto lo que se llama valor del trabajo es, en realidad el valor de la fuerza de trabajo ,que reside en la personalidad del obrero y que es algo tan distinto de su función del trabajo como una máquina de las funciones que ejecuta”. Carlos Marx, El Capital, primer tomo (1) (Subrayado de RJM)

 

Creo que la Mesa Redonda dedicada al “reordenamiento” del trabajo por cuenta propia debe situarse en la perspectiva del tema de la riqueza, que ha sido asunto muy llevado y traído en las discusiones relacionadas con la nueva constitución.

Esta Mesa tuvo sus peculiaridades. Se hicieron buenas preguntas que recibieron malas respuestas. Por ejemplo, la que envió el televidente preguntando cuál era la fundamentación para limitar a una sola licencia a cada cuentapropista. La respuesta de la viceministra fue confusa e incoherente, lejos de una explicación convincente. Pero el coordinador se la dejó pasar.

Al parecer existe una ley no escrita según la cual los periodistas de la Mesa Redonda no pueden “azocar” a los invitados. Solo los periodistas deportivos pueden ser incisivos con las decisiones del INDER, sobre todo cuando se trata de la selección del equipo nacional de pelota. El día que traslademos ese modelo de debate a los temas de la economía se aclararán muchas cosas. Seguir leyendo “Ricardo J. Machado: Acerca del debate constitucional. Prosperidad, talento autorizado y talento vigilado”

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DRAFT Cuban Constitution 2018 (Translated and edited by Walter Lippmann for CubaNews.)

Foto: Iván Cañas. (@archivo Iván Cañas)

 

Introduction to the analysis of the Draft Constitution of the Republic during the popular consultation

The draft Constitution of the Republic approved by the National Assembly of People’s Power in its ordinary session on July 21 and 22, 2018, and which is now being submitted for consultation to our people, is the result of in-depth work begun in 2013.

At that time, the Political Bureau agreed to create a working group, chaired by Army General Raúl Castro Ruz, First Secretary of the Communist Party of Cuba, with the objective of studying the possible changes to be introduced in the constitutional order. This follows the agreements of the Sixth Congress and the First National Conference of the Party, the process of strengthening the institutions developed in the country, the need to bring the Constitution into line with our reality, the foreseeable future and the other measures that have been approved in recent years; having as an essential presupposition the thought of the historical leader of the Cuban Revolution, Fidel Castro Ruz.

During all this time, an in-depth study was carried out of our history and constitutional tradition, the constitutional processes developed in Latin America in recent years and the experiences derived from those countries that are building socialism, as well as constitutional texts from other nations. Seguir leyendo “DRAFT Cuban Constitution 2018 (Translated and edited by Walter Lippmann for CubaNews.)”

Pedro de Jesús: Comentarios al Anteproyecto Constitucional

 

Foto: Raúl Cañibano

 

por Pedro de Jesús

TÍTULO I. FUNDAMENTOS POLÍTICOS

  • Eliminar párr. 32. La idea que contiene este párrafo ya está expresada, de otro modo, en el Título IV, Capítulo IV, párr. 236, donde se dice que es un deber de los ciudadanos cubanos «servir y defender la Patria». Siendo la Constitución un texto de mínimos, resulta improcedente repetir la idea en dos títulos. Además, la defensa de la patria es un deber cívico, más allá de que adquiera o tenga significado político. Por tanto, no debería reflejarse en el título que desarrolla los fundamentos políticos del Estado cubano.
  • Eliminar párr. 33de este título y modificar su ubicación, posponiéndolo en el Título X. El contenido de la idea que desarrolla este párrafo es más propia del Título X, Defensa y Seguridad Nacional. Además, siendo que la traición a la patria no figura como delito en el vigente Código Penal, sería conveniente asegurarse, desde el propio texto constitucional, sobre el contenido y alcance que se le dará al término.
  • Modificar párr. 36. Se sugiere escribir Himno de Bayamo, en cursivas toda la expresión denominativa y con mayúscula inicial su primera palabra, porque se trata del título de una composición musical, y estas son las normas ortotipográficas que corresponde seguir para tales casos. También convendría agregar el título original de la pieza, La bayamesa, porque así la bautizó su autor, y porque así aparece asentada en el Decreto 74 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, emitido el 22 de agosto de 1980, donde se declara el 20 de octubre como Día de la Cultura Nacional

No se trata de cambiar un título por otro, sino de reconocer los dos, tanto el que se registra en el Decreto 74/1980, La bayamesa, como el que se refrenda en el anexo a la Ley 42/1983, De los Símbolos Nacionales, Himno de Bayamo. Ambas denominaciones están avaladas por su uso popular desde el siglo XIX. El artículo quedaría así: «Los símbolos nacionales son la bandera de la estrella solitaria, La bayamesa o Himno de Bayamo y el escudo de la palma real.» Seguir leyendo “Pedro de Jesús: Comentarios al Anteproyecto Constitucional”

Victor Fowler: Comentarios sobre el proyecto de Constitución de la República de Cuba

Foto: Julio César Guanche

Por Víctor Fowler Calzada

Descargar aquí el texto completo en pdf.

(En este texto, pertenece al autor solo lo subrayado por él en negritas, o alguna marca suya de edición, tipo tachado)

Introducción al análisis del Proyecto de Constitución de la República durante la consulta popular

El proyecto de Constitución de la República aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su sesión ordinaria los días 21 y 22 de julio del año 2018, y que ahora se somete a consulta a nuestro pueblo, es resultado de una profunda labor iniciada en el año 2013.

En ese entonces, el Buró Político acordó crear un grupo de trabajo, presidido por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, con el objetivo de estudiar los posibles cambios a introducir en el orden constitucional, a raíz de los acuerdos del VI Congreso y la Primera Conferencia Nacional del Partido, el proceso de fortalecimiento de la institucionalidad desarrollado en el país, la necesidad de hacer corresponder la Constitución con nuestra realidad, el futuro previsible y las demás medidas que han sido aprobadas en los últimos años; teniendo como presupuesto esencial el pensamiento del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz.

Durante todo este tiempo se realizó un profundo estudio de nuestra historia y tradición constitucional, los procesos constitucionalistas desarrollados en América Latina en los últimos años y las experiencias derivadas de aquellos países que construyen el socialismo, así como textos constitucionales de otras naciones.

Como es conocido, la Asamblea Nacional del Poder Popular, en ejercicio de su facultad constituyente, acordó, en su sesión extraordinaria del pasado 2 de junio, conformar de entre sus diputados una comisión en la que estuviera representada una parte importante de los sectores que integran nuestra sociedad, bajo la dirección del compañero Raúl Castro Ruz, con el objetivo de preparar un anteproyecto de Constitución de la República.

La Comisión ha trabajado intensamente, tomando como referencia los estudios realizados con anterioridad y el aporte de expertos y especialistas de diversas instituciones, y luego de amplios debates presentó a la Asamblea Nacional del Poder Popular un proyecto de Constitución de la República. Seguir leyendo “Victor Fowler: Comentarios sobre el proyecto de Constitución de la República de Cuba”

La democracia republicana fraternal y el socialismo con gorro frigio, de Antoni Domènech

 

La democracia republicana fraternal y el socialismo con gorro frigio

 

Descargar La democracia republicana fraternal y el socialismo con gorro frigio, de Antoni Doménech

Ha sido publicado por La Editorial Ciencias Sociales, en la Habana, este libro: La democracia republicana fraternal y el socialismo con gorro frigio, de Antoni Domènech Figueras.

Toni Domènech, como le decían sus amigos, es, en mi opinión, el más importante filosofo político en idioma español que desde el siglo XX hasta hoy se haya concentrado en los temas de la república, la democracia, el marxismo y el socialismo. Esos eran sus temas principales, pero para tratarlos se desempeñaba con toda naturalidad en campos tan disímiles como la filología clásica, la economía política, la psicología cognitiva o las matemáticas.

He conocido y tratado de cerca a varios grandísimos intelectuales, pero la erudición y profundidad de Domènech me sigue asombrando entre todos.

Este es un libro difícil de leer. Ojalá muchos se aventuren a hacerlo. Hoy, que se rinde culto y es obligación citar a tanto “mequetrefe”, diría el propio Domènech, que será un absoluto desconocido en apenas pocos años, estoy convencido que esta lectura tiene el poder de los clásicos: estar y seguir ahí a pesar de las modas y las contramodas.

El profesor Domènech falleció temprano, cuando aún por edad podía seguir ofreciendo muchísimo. Este libro, que sale ahora con carácter de póstumo, es su primera edición mundial. El autor accedió a publicarlo en Cuba, donando sus derechos para una edfición no comercial y esperando muchos años para verlo publicado. La vida no le alcanzó para verlo en sus manos. 

Antes de este, había publicado El Eclipse de la fraternidad. Una revisión republicana de la tradición socialista, por Crítica, que en breve será reeditado por AKAL. Ese libro es considerado un clásico contemporáneo.

(Ver aquí otro libro suyo: https://jcguanche.wordpress.com/2018/01/14/de-la-etica-a-la-politica-de-la-razon-erotica-a-la-razon-inerte-de-antoni-domenech/)

En Cuba fue publicado gracias al apoyo de Zuleica Romay Guerra, en ese momento presidenta del Instituto Cubano del Libro. Por parte de la Editorial de Ciencias Sociales, la labor de Gladys Hernández fue imprescindible.

Dejo aquí un párrafo, como homenaje al autor, de una breve charla que Domènech dio a sus alumnos en Barcelona, al iniciar un nuevo curso escolar.

“La ciencia es un reconocimiento de una Humanidad madura. Es un reconocimiento de impotencia y de humildad. Lo otro, las verdades absolutas, queda para curas y para extremistas adolescentes. Que dejen de decirnos de qué va la vida, que la vida es esto, somos un producto extremadamente improbable de la evolución de cuatro bases químicas en el planeta Tierra, que ya es un planeta muy improbable, y estamos aquí para entender un poco de qué va esto y de volver a morirnos. Somos una especie de fogonazo en la oscuridad. Así que, chicos, aprovechad el fogonazo. El fogonazo se aprovecha aprendiendo en serio, no fantaseando o creyendo que uno ya lo sabe todo, que no hay nada por conocer. El tiempo es corto y no hay nada más divertido que saber cosas, y espero que para eso os sirva pasar por la universidad.”

¡Hasta la República siempre, Toni Domènech!

A continuación reproduzco el breve prólogo que Domènech escribió a la edición cubana.

Dedicatoria

Para María Julia Bertomeu, mujer de curiosidad deliciosa, ciudadana sin tacha, tierna compañera de vida, de estudio y de combate  

Prólogo cubano

Este libro contiene un conjunto hasta ahora disperso de trabajos, notas, entrevistas y apuntes publicados entre 1999 y 2012. Muchos amigos y colegas jóvenes han venido insistiendo desde hace tiempo en la utilidad de reunirlos en un volumen y hacerlos más fácilmente accesibles al posible público interesado. Ninguno logró hasta ahora vencer la pasiva renuencia del autor, nacida –me temo— de una especie de ingénita indolencia quevediana:

A mí han de heredarme

mis propios deseos:

que hago ajeno al punto

lo que acá me dejo…

Sólo a la amable y enérgica tenacidad de Julio César Guanche se debe este volumen, que me obliga a reapropiarme de material vario dejado acá y allá en los tres últimos lustros.

El material se distribuye aquí en cuatro bloques temáticos.

El primero está constituido por distintos textos en torno a la historia de la libertad política republicana. Varios de esos textos guardan una relación más o menos mediata con mi viejo libro de 1989 De la ética a la política. De la razón erótica a la razón inerte (Barcelona, Editorial Crítica).

El segundo, que gira en torno a la fraternidad republicana democrático-revolucionaria y su legado normativo al socialismo contemporáneo, está compuesto por materiales –textos, entrevistas— directa o indirectamente relacionados con mi libro de 2004 El eclipse de la fraternidad. Una revisión republicana de la tradición socialista (Barcelona, Editorial Crítica).

El tercer bloque reúne material de crítica académica: una curiosa entrevista con un estudiante mexicano sobre izquierda académica e Ilustración, además de dos textos –también para auditorio estudiantil, esta vez barcelonés— sobre la autonomía universitaria y sobre la crisis actual de la universidad y el lugar de las ciencias sociales en esa crisis.

El cuarto bloque se centra en Marx, marxismo y tradición política republicano-democrática. Marx dijo una vez –refiriéndose a Lassalle— que la esencia del sectarismo consiste en presentarse como inaugurador fundacional de una corriente radicalmente nueva de pensamiento y de acción. Buena parte de la falsificación que de Marx han hecho distintos “marxismos” del siglo XX consistió precisamente en eso, en desfigurarlo y simplificarlo –y desmentirlo— como originador de una doctrina tan mostrenca, y mefítica, como sectaria. Cuando, en cambio, se ve a Marx y a Engels, por lo pronto, como parte de la tradición del movimiento obrero contemporáneo, y más de fondo, como parte y continuación de una inveterada tradición histórico-política –la del republicanismo democrático-revolucionario—, no sólo se restaura la verdad histórica sobre la obra de unos pensadores y hombres de acción sin par, lo que no es poca cosa, sino que se abre una ventana a la recuperación de su formidable legado científico y político para pensar de modo fresco e inteligente el presente.

Los materiales que contiene cada uno de los bloques temáticos están ordenados cronológicamente. Mucho agradezco al Instituto Cubano del Libro, y particularmente a la señora Gladys Hernández, el esmero puesto en las tareas de edición.

Antoni Domènech

La cubanidad: entre el nacionalismo y la república

Por Julio César Guanche

Foto: Kaloian

El ajíaco no era plato de todas las mesas

Actualmente, vivimos cierta celebración banalizadora de los aportes de Fernando Ortiz sobre la cubanidad, que pretende, con un entusiasmo digno de mejor causa, convertir ese concepto en lo que nunca fue: una representación de la nación esencializada culturalmente y marcada políticamente.

En algunas apropiaciones primitivas, Ortiz aparece casi como precursor del “socialismo marxista patriótico” actual.

Si bien el sabio no rehusaría versiones del patriotismo ni del socialismo, hizo el trabajo intelectual cubano más asombroso de todo el siglo XX para producir una noción de cubanidad muy compleja, tanto desde el punto de vista intelectual como político.

La idea de “cubanidad” no nació con los guanajatebeyes ni fue tema de debate entre los taínos. Los símbolos nacionales que hizo suyos el patriotismo cubano en el XIX fueron el tricolor, el Himno de Bayamo y las medallitas de la Caridad del Cobre, pero los mambises no marcharon a degüello al grito de “Viva la Cubanidad”.

La elaboración de este concepto corresponde a un periodo específico –los 1930–, y a un proceso determinado por actores y agendas singulares en disputa por el control ideológico del campo político cubano en las condiciones de la modernización del Estado y la sociedad insulares tras la revolución del 30. Seguir leyendo “La cubanidad: entre el nacionalismo y la república”

Problemas de la “nueva Cuba”. Clase, raza y construcción nacional hacia 1940

Esta conferencia aborda el campo político que produjo en Cuba la Constitución de 1940. Explica la economía política puesta en debate por esa Constitución y la política cultural que animó sus contenidos. Analiza temas de clase social (a través del debate sobre la moratoria de las deudas hipotecarias de los 1930) y de raza(mediante el estudio de la “cubanidad” y el “afrocubanismo”). Especifica cómo, hacia 1940, fue elaborado un nuevo campo de legitimidad —respecto a la república oligárquica previa a 1930— basado en la reforma de la relación estado-economía-sociedad y en la reelaboración del nacionalismo. El argumento identifica a los actores y a los intereses implicados en el proceso, reconstruye sus respectivos repertorios de ideas y prácticas y muestra las inclusiones y las exclusiones operadas en ese campo político.

(Gracias a Claudio Pélaez Sordo por la realización —en modo fraternal— del video. “Por razones ajenas a nuestra voluntad”, no aparece el debate completo. Además de los que aquí aparecen, también intervinieron, entre otros, Roberto Zurbano.)

Julio César Guanche
23 de noviembre 2016, ICIC Juan Marinello, La Habana, Cuba.
Link del video: https://youtu.be/ks6e4QrFI0U
Blog personal: https://jcguanche.wordpress.com/

República y socialismo, aquí y ahora: introducción a un dossier

 

En la imagen, una alegoría de la república cubana, por Conrado Massaguer (La imagen ha sido trabajada por Danislady Mazorra para su blog Alegoría cubana)

En la imagen, una alegoría de la república cubana, por Conrado Massaguer (La imagen ha sido trabajada por Danislady Mazorra para su blog Alegoría cubana)

 

Por Julio César Guanche

Hoy el significado del republicanismo está en disputa desde casi todos los costados del espectro político. El concepto cuenta con una tradición milenaria habitualmente asociada a principios como el autogobierno colectivo, las virtudes cívicas y la participación política de la ciudadanía. Amén de tan noble contenido, el interior de su historia cuenta con enconadas luchas entre versiones oligárquicas y democráticas del republicanismo. En el mundo actual, un número muy amplio de países cuenta con regímenes formalmente republicanos, pero se escribe sobre, y se lucha por, la república democrática desde hace 2500 años.

La lucha por la república democrática no ha sido nunca un asunto exclusivamente europeo. En 1797, en el puerto venezolano de la Guaira, varios esclavizados fueron detenidos por cantar “La Marsellesa”. Un testimonio cuenta que “un esclavito confesó que era cierto que iba cantando las coplas, y nos cantó… advirtiendo que todas las demás que sabe tienen por estribillo el ´viva la República, viva la libertad, viva la igualdad´”. C. R. L. James, primero,y, luego, Paul Gilroy, han mostrado a la Revolución haitiana como “la radicalización republicana del liberalismo atlántico”.

En ese camino, James recogió esta estampa de los “jacobinos negros”: “Los oficiales de diferente color rechazaban las invitaciones a un grupo en particular, como buenos republicanos, se negaban a agachar la cabeza o hacer reverencias ante el marqués español, a quien sacaba de quicio la impertinencia de estos negros.”

En el siglo xix, fueron repúblicas los estados emergentes de la independencia en América Latina. Engels vio en la Comuna de París la forma de la república democrática, hecho que antes Marx había visto, a su vez, de este modo: “El gran mérito de este movimiento (el cooperativismo) consiste en mostrar que el sistema actual de subordinación del trabajo al capital, sistema despótico que lleva al pauperismo, puede ser sustituido con un sistema republicano y bienhechor de asociación de productores libres e iguales.”

Por la Comuna!

Por la Comuna!

La “república con todos y para el bien de todos” no fue solo el anhelo y el fin de la guerra revolucionaria organizada por José Martí. Céspedes entendió que el levantamiento independentista era el “solemne compromiso de consumar su independencia (la de Cuba) o perecer en la demanda: en el acto de darse un gobierno democrático, el de ser republicana”. Desde las doctrinas socialistas de la época, Diego Vicente Tejera afirmó que Cuba necesitaba “principalmente mucha libertad y mucha justicia, mucha justicia, para que completemos nuestro lema republicano, puesto que justicia es igualdad, e igualdad es fraternidad”. Seguir leyendo “República y socialismo, aquí y ahora: introducción a un dossier”

Antonio Maceo, “héroe epónimo”

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Un día como hoy, 7 de diciembre, en 1896, murió Antonio Maceo. Hace muy poco encontré en Cuba Científica (librería que recomiendo mucho a quienes no la conozcan, situada en 25 e I) esta primera edición (creo que edición única) de la biografía sobre Maceo de Rafael Marquina. Entre otros abordajes valiosos, y recientes, recuerdo los de Eduardo Torres Cuevas, “Antonio Maceo, las ideas que sostienen el arma” y el de Armando Vargas Araya “El Código Maceo. El general Antonio en América Latina”, que me parece muy bueno. De aquella biografía de Marquina (escritor, periodista, autor teatral, director del Teatro-Biblioteca del pueblo), transcribo estos dos fragmentos dedicados a Maceo y a la mujer cubana en la guerra de independencia.

“¿La noche del 28 febrero podía considerarse terminada la guerra? Todavía no. Quedaba Maceo. Y —lo ha dicho también el propio Pirala— “sin Maceo la guerra terminaba, su continuación era un desastre “para los españoles” por el “mal estado del tesoro de Cuba”. Y después de detallar esta aflicta y exhausta situación del tesoro, añade: “por esto, el interés de Jovellar y Martínez Campos en apresurar la pacificación completa entorpecida por la actitud de Maceo.

“Pero Maceo no desistía de su actitud ni cedía un ápice en su intransigencia. En aquellos momentos, aquel hombre que “todo lo piensa, todo lo calcula”, como dijo Eusebio Hernández, ha oído la voz interior de su conciencia, eco íntimo de aquella voz de la tierra que escuchara en su mocedad, jinete pinturero en la fiesta, arriero en la labor y a toda hora enamorado y patriota; sabe que hay un ansia popular, una necesidad de expresión, un deseo insatisfecho, una esclavitud blanca y negra, un enorme latido que llama con desespero en el pecho hermético de los opresores.

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“Ha visto de cerca la solidaridad del pueblo. Quizás ha escuchado en coplas y cantares y decires la verdadera pasión popular. Acaso alguna noche, al acercarse a algún poblado, oyó la voz cantarina de una doncella —y la amó en la voz con alas de sombra— dando al aire oscuro de luz de anhelo:

Cuba libre es la frase sonora

que resuena en el campo doquier;

Cuba libre será desde ahora,

Cuba libre por siempre ha de ser.” Seguir leyendo “Antonio Maceo, “héroe epónimo””

Docencia, decencia y socialismo en la universidad cubana

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Ariel Dacal Díaz

Hace varios días rueda por las “redes sociales” la información y comentarios sobre el hecho de que, a Julio Antonio Fernández Estrada, jurista, profesor universitario y socialista confeso, no le actualizaron su contrato como profesor en la Universidad de la Habana. Varias son las razones y los supuestos que sobre este particular se conocen, entre ellas la publicación de un artículo titulado “No quiero saber nada de los industriales ni de Obama”.

Como sucede con cualquier dato o acontecimiento nacional, este permite encausar el permanente debate sobre la realidad cubana, sus tensiones, desafíos y alcances. Otra oportunidad para mirar algunos elementos de nuestra realidad compleja, diversa, llena de matices y aparentemente inabarcable. Con este fin convido a un grupo de personas, sobre todo del mundo de las ciencias sociales y el activismo en la vida pública, y de clara sensibilidad con el proyecto de justicia social y soberanía en Cuba, a comentar alrededor de un par de preguntas sobre Julio Antonio en particular y sobre algunos significados de su salida de la Universidad en general.

¿Cuál ha sido su acercamiento a Julio Antonio Fernández Estrada y a los contenidos generales de los textos recientemente publicados en su columna de OnCuba?

Juan Valdés Paz: Conozco al “joven” (como los de ochenta llamamos a los de cuarenta) Julio Antonio Fernández Estrada, hace más de una década. Lo primero a decir de Julio Antonio es que es una persona decente y que no conozco nada de él que no sea recto, lúcido y comprometido con los ideales de la Revolución. Lo segundo, que Julio Antonio es uno de los más brillantes intelectuales de su generación, con un estilo profundo y mordaz, como corresponde a un buen senequista. Tercero, que es uno de nuestros más destacados juristas, Catedrático de Derecho Constitucional y Romano, profesor universitario por más de veinte años, siempre elegido por el alumnado de la Facultad como el mejor de sus profesores. Cuarto, que Julio Antonio ha sido un trabajador de la Universidad de La Habana desde su graduación, pero esta Alta Casa de Estudios se ha venido deshaciendo de su magisterio gradualmente, no obstante, la solidaridad de algunos de sus colegas, hasta que recientemente le fue rescindido o no renovado su contrato, rompiendo así su último vínculo con la Universidad y sin que importen muchos los argumentos utilizados al efecto puesto que a una persona decente no se le deja sin trabajo. Quinto, que en cuanto a sus escritos en OnCuba me parece fuera de discusión su derecho a ejercer sus opiniones, puesto que de eso se trata; en todos los trabajos de Julio Antonio que conozco, sus críticas han estado acompañadas siempre de un fondo ético y político, inobjetables, pero en todo caso, dignos de ser debatidos y nunca penalizados.

Mylai Burgos: Entré a estudiar Derecho en la Universidad de La Habana en 1993, por la misma puerta que Julio Antonio, nos separaban aulas, personas y un poco más. Épocas repletas de escaseces donde sobrevivíamos de la inventiva y agarrados a la historia para seguir activismos estudiantiles de antaño. Julio y yo nos conocíamos, pero nos replicábamos entre la introversión de uno y la extroversión propia, estuvimos cerca y también lejos muchas veces. Pero la vida desdeña lo superfluo y une la honestidad para asentar la amistad. Por eso algunos años después empezamos a caminar juntos pensares y quehaceres, tan juntos que el sendero se ha vuelto un andar mutuo.

Compartir sus palabras ha sido uno de los motivos de esos andares, pero hace un tiempo tuvieron un repunte al saltar a las redes sociales pequeños textos temáticos de su sentir, que es el sentir de muchos y muchas. Hablar de la coyuntura política, del barrio, de las expectativas truncas, de la discriminación, de la democracia, de la república, de la constitución, de ese derecho que estudiamos con su padre, nuestro maestro excelso, donde la libertad no existe sin igualdad, y la justicia fraterniza con la política, hablar y poner sobre la mesa con prosa poética lo que a muchos nos golpea el alma, desde la isla y por ella, es lo que ha sucedido en los últimos meses con sus textos en el mundo virtual.

Mi acercamiento no es nuevo, van conmigo en sus reflexiones lo que nos duele y nos mueve por el presente y el futuro de Cuba.

Aurelio Alonso:  Si hablamos de “acercamiento” tendría que empezar por decir que estoy cerca de Julito desde antes de que naciera debido a la estrecha amistad que tuve con Fernández Bulté desde los años sesenta, cuando nos iniciábamos en la compleja tarea de la docencia desde perspectivas teóricas a las cuales la Universidad había sido adversa hasta el triunfo de la Revolución. Vi crecer a Julio Antonio, y formar su inteligencia, entre la estampa cultural ideológicamente comprometida de su padre y la ternura de su entrañable madre. Lo recuerdo, todavía estudiante de Derecho, en una de las conversaciones sobre temas polémicos que Julio y yo solíamos sostener cuando le visitaba, pronunciarse contra la pena de muerte con argumentos tan sólidos que me impresionaron por su madurez. Me atrevo a caracterizarlo hoy como uno de los estudiosos más serios de su generación. Sus trabajos recientes en On Cuba reflejan, como todo lo que he leído de él, esa correspondencia del compromiso con el ideal socialista y la indispensable originalidad de pensamiento, que no puede ser digerida desde los extremos, pero termina por abrirse paso cuando mantiene su curso y se logra profundizar con coherencia.

Israel Rojas:  A día de hoy la circulación de ideas en la red cubana es mayor que nunca y es imposible estar al tanto de todo. A veces siento que se ha pasado bien pronto del murmullo por escasez de voces a una etapa de mucho ruido e incapacidad de asimilar tanto.   Seguir leyendo “Docencia, decencia y socialismo en la universidad cubana”