La manzana de la discordia

Foto. Julio César Guanche

 

Ver también: El matrimonio igualitario no es novedad en el mundo

Por Ailynn Torres Santana

Muchas manzanas se están disputando en Cuba en las últimas semanas. Quince mil de ellas las compró un mismo bolsillo en el mercado habanero de La Puntilla. Un ciudadano convirtió el hecho en denuncia e intentó –con éxito– que lo sucedido fuera interpretado como arquetipo de corrupción, falta de civismo, antípoda de lo que Cuba es / dice ser / quiere ser.

Una semana después, la empresa CIMEX anunció que normaría la compra de cuarenta y ocho productos “de línea económica y primera necesidad” para evitar el acaparamiento. Es esperable que las manzanas no se clasifiquen como tal. Hasta el momento se desconoce la lista.

Mientras, los emprendimientos privados continúan sin mercados mayoristas. Y la cadena de tiendas Caribe vende –monopólicamente– sus productos con hasta un 200 por ciento por encima de su precio de costo. El esfuerzo redistributivo del Estado, que era la razón de tamaña recaudación, ha mermado considerablemente.

Se deben evitar todos los acaparamientos.

En el caso de marras, quienes permitieron la compra masiva de manzanas fueron sancionados. Terminó, al menos temporalmente, la discordia.

Las quince mil manzanas se disputaron al mismo tiempo que se discute el Proyecto de la Constitución Cubana. Seguir leyendo “La manzana de la discordia”

Pedro de Jesús: Apostilla a uno de los redactores del Proyecto de Constitución

Foto: Kako Escalona / ShutterStock

 

Por Pedro de Jesús

Comparto esta breve apostilla a la intervención que hiciera el miércoles 26 de septiembre el historiador Elier Ramírez —miembro de la comisión redactora del Proyecto de Constitución— en el programa televisivo Hacemos Cuba, retrasmitido el jueves 27 en el espacio Buenos Días.

Primero, transcribo algunos momentos del diálogo entre Elier Ramírez y su entrevistador.

 Elier Ramírez. […] No se debe confundir […] el funcionamiento del Partido con el funcionamiento del Estado […] El Partido —como está establecido, y como está escrito en la letra de la Constitución— organiza y orienta, es decir, moviliza […] conduce, controla, fiscaliza, es decir, establece las directrices, pero no puede suplantar el papel del Estado, del Gobierno, en sus funciones cotidianas, ejecutivas, administrativas. Es decir, es como está, incluso, escrito también, y aprobado en los Objetivos de la Conferencia del Partido […] El objetivo número 5 aprobado por esa Conferencia del Partido dice: «eliminar en los métodos y estilos de trabajo del Partido la interferencia y suplantación de funciones y decisiones que corresponden al Gobierno y a las instituciones administrativas. Para ello ejercerá su responsabilidad de dirección y control mediante la comprobación de la implementación adecuada y el cumplimiento de los acuerdos del Sexto Congreso y de los Organismos Superiores». Es decir, ahí está claro que ese es uno de los objetivos fundamentales de que, en los métodos, en los estilos, esto no suceda […]

Entrevistador. […] Alguna desviación puede estar más bien no en los reglamentos o en lo que se ha pensado, se ha establecido desde la Constitución vigente o desde el funcionamiento del Partido, sino más bien en un estilo de trabajo de suplantación por parte del Partido de una función estatal o de Gobierno, estilo que debe ser, de acuerdo a lo que me explicas, desterrado…

Elier Ramírez. Es como está establecido en los Objetivos de la Conferencia y, bueno, también es un tema que se ha discutido, que se ha planteado, que no es nuevo, ¿no?, es un tema que de años atrás se viene también discutiendo […]

 

El tema no es nuevo, como bien responde el historiador.

Pero se «viene discutiendo» no desde el VI Congreso (2011) o la I Conferencia Nacional del Partido (2012). Esos «años atrás» de que habla Elier Ramírez se remontan, por lo menos, a 1970, cuando hacía apenas un lustro que se había fundado el PCC. Ese año nací yo, ¡y ya cumplo 48 —casi medio siglo— el mes próximo! Seguir leyendo “Pedro de Jesús: Apostilla a uno de los redactores del Proyecto de Constitución”

Propiedad y democracia. ¿Qué trae la nueva Constitución?

Ilustración: Catalina Pérez Camargo (Especial para La Cosa)

 

Descargue aquí, en un click, los textos de las Constituciones cubanas de 1901, 1940, 1959 y 1976 (con sus reformas de 1992 y 2003).

DRAFT Cuban Constitution 2018 (English)

 

Por Julio César Guanche

El Anteproyecto de nueva Constitución establece la preeminencia de la propiedad social y de la empresa y la planificación estatales como marcas del nuevo modelo socialista que propone regular para Cuba.

El texto reconoce por vez primera desde 1976 la existencia del mercado y de la propiedad privada. Con ello, permite transitar hacia un modelo de “complementariedad” entre diversas formas de propiedad y relaciones de producción, o, en cierto sentido, hacia la noción de una economía “mixta”.

Dentro de Cuba, la discusión sobre la propiedad privada, al parecer, se ha enfocado más en evitar su concentración, y en la desigualdad que genera.

Varios especialistas han analizado ya la regulación de la propiedad en el Anteproyecto, y mostrado sus ventajas y sus problemas. Pero se ha hablado menos sobre cómo ampliar la defensa democrática de la propiedad: esto es, sobre la consagración de derechos a la propiedad, ante la propiedad y del acceso a la propiedad. Seguir leyendo “Propiedad y democracia. ¿Qué trae la nueva Constitución?”

Institucionalizar, constituir, cumplir. (Sobre el salario en el Anteproyecto constitucional)

Foto: Randdy Fundora (Cortesía para La Cosa)

 

Por Ricardo Riverón Rojas

 

Un país son sus habitantes, pero también sus instituciones, sobre todo las públicas. En la organización socialista nuestra dependencia de ellas es aún mayor. Y preferible. Definen el ritmo de nuestras vidas, nos optimizan (o, si funcionan mal, pulverizan) el tiempo y los bolsillos; existen, con el Estado como centro aglutinador de las más valiosas, para satisfacer necesidades materiales y espirituales. Nos salvan de las asimetrías que la naturaleza o la suerte establecen.

La institución se rige por leyes, se estructura por proyectos, concibe estrategias, objetivos, acciones. Produce, comparte, departe, reparte, hace valer la equidad. Nada queda al azar, sujeto a leyes ciegas. El ser humano, que demanda sus realizaciones, debe ser siempre su prioridad.

Sin instituciones estatales sólidas y eficientes, la justicia social deriva hacia la ambigüedad del pronunciamiento vacío. La institución no debe funcionar al amparo de la autofagia; no debe tragarse a sí misma en pos de erigirse alfa y omega de su razón de ser a la par que involucra a los ciudadanos y los enajena —enajenándose también ella— de las esencias. Seguir leyendo “Institucionalizar, constituir, cumplir. (Sobre el salario en el Anteproyecto constitucional)”

Raúl Garcés, Martha Prieto y Pedro Pablo Rodríguez sobre el Anteproyecto constitucional

Emisión de Pensándolo bien, programa de Canal Habana, sobre la nueva Constitución cubana.

Los invitados son la Dra. Martha Prieto, profesora de Derecho Constitucional y Presidenta de la Sociedad Cubana de Derecho Constitucional y Administrativo y el Dr. Pedro Pablo Rodríguez, profesor Titular e investigador del Centro de Estudios Martianos.

Pensándolo bien es conducido por el periodista, decano y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Raúl Garcés.

Martha Prieto Valdés: Reflexiones mínimas en torno a lo constitucional

Foto: Fernando Medina (Cortesía para La Cosa)

 

(Este texto forma parte de un dossier compilado por Rafael Hernández, director de la Revista Temas, para Cubainformación.)

Por Dra. Martha Prieto Valdés

 …ábrase  la  república,  a  todas  las  ideas, al debate franco y plural[i]

  1. ¿Qué pro y contra pueden tener los estudios comparativos para el análisis de las instituciones político-jurídicas en cada sociedad?

Abocados a una reforma constitucional, en cualquier lugar es una tendencia mirar hacia el mundo[ii]: ¿cómo se regulan las instituciones jurídicas, qué órganos de poder deben definirse para dirigir y organizar la vida en la sociedad?, ¿sobre qué principios y reglas se debe asentar la vida común, qué derechos son los más comúnmente reconocidos?; ¿cuáles son los mecanismos de defensa de los derechos y la Constitución? Entonces, empieza la comparación de jurídico-política.

Esos estudios, ya sean para la comparación de sistemas jurídicos a fin de identificar principios y fuentes formales rectoras; o puramente normativos y contrastar regulaciones sobre una o varias instituciones de Derecho; para identificar los entes políticos y órganos de poder, los elementos definidores de su esencia, sus caracteres generales o adecuaciones introducidas en uno o varios países para darle mayor funcionalidad de acuerdo con exigencias territoriales concretas y como es lógico, respecto a la tutela de los derechos y sus garantías jurídicas, así como los mecanismos de justicia constitucional. El resultado es la identificación de lo singular, lo particular y la regla general. Seguir leyendo “Martha Prieto Valdés: Reflexiones mínimas en torno a lo constitucional”

Yan Guzman Hernández: Consideraciones sobre la nueva reforma a la Constitución de 1976

Foto: Fernando Medina (Cortesía para La Cosa)

(Este texto forma parte de un dossier compilado por Rafael Hernández, director de la Revista Temas, para Cubainformación.)

 

Por Dr. (Teodoro) Yan Guzman Hernández.

  1. ¿Para qué se reforma una Constitución? ¿Cómo han sido las reformas a la Constitución cubana de 1976, qué particularidad tiene esta nueva reforma respecto a las anteriores?

La Constitución cubana de 1976 fue el instrumento legal que condensó las conquistas políticas y sociales de los primeros años de la Revolución, a través de los derechos de los ciudadanos reconocidos en ella y del compromiso que el Estado contrajo con el pueblo, desde de sus normas. La Constitución es ser y esencia normativa del Estado y la sociedad, por ello su reforma es cuestión significativa para el poder y los ciudadanos. La reforma es un mecanismo de (auto)defensa de la Constitución que debe garantizar su supremacía y preservar el orden político, la dinámica de poder y los valores superiores, así como los mandatos principales que ella establece.

Reformar una Constitución tiene diversos fines, el primero es el de su conservación político-jurídica. En este sentido –aparentemente contradictorio- la Constitución en su condición de norma superior, requiere de la conservación de sus principales determinaciones legales y con ello, de su esencia política e ideológica para ordenar la sociedad y el Estado que ha instituido. La reforma de la Constitución debe impedir su propia destrucción, esto significa negar la estructura socio-clasista que expresa (en el caso de la Cuba revolucionaria, un estado de trabajadores, “con todos y para el bien de todos”), la dinámica de poder que instituye (la del Poder Popular sobre la base de la democracia socialista) y los valores superiores sobre los que se asientan la sociedad y el Estado (véanse los consignados en el artículo 1, la dignidad y la igualdad, como los fundamentales), a la vez que estos últimos constituyen el basamento axiológico de la propia Constitución y del resto del ordenamiento jurídico. Seguir leyendo “Yan Guzman Hernández: Consideraciones sobre la nueva reforma a la Constitución de 1976”

Karel Luis Pachot Zambrana: ¿Qué esperar del cambio constitucional convocado para Cuba en 2018?

Foto: Fernando Medina (Cortesía para La Cosa)

 

(Este texto forma parte de un dossier compilado por Rafael Hernández, director de la Revista Temas, para Cubainformación.)

Por Karel Luis Pachot Zambrana

El pasado mes de junio la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), en sesión extraordinaria convocada por su Consejo de Estado (CE), convocó e inició un proceso de profundo cambio de la Constitución de 1976 (reformada en 1978, en 1992 y 2002), propuesta para derogarse y sustituirse por una nueva carta magna. Este proceso, cuyo epicentro en estos momentos es la consulta popular del Proyecto de Constitución de la República de Cuba aprobado por la ANPP, activó un debate público en la toda la sociedad cubana, incluso abierto para los cubanos radicados fuera del país, siendo la primera oportunidad de este tipo al que accede una considerable parte de la población cubana desde los años 1975 y 1976 (cuando fue aprobada la vigente Constitución). Por ello, y en mi condición de constitucionalista, estimé necesario ofrecer algunas observaciones (casi de urgencia) a propósito de este proceso, y en el que, por supuesto, no pretendo agotar todo lo que implique ello, sino más bien me propongo brindar un acercamiento de las nociones generales y, en particular, al Proyecto que se discute (no despojado de visiones particulares, obviamente). Espero que sean oportunas y contribuyan a la comprensión del alcance del proceso de cambio constitucional al que hemos sido convocados.

¿Qué podemos entender por una Constitución de un Estado contemporáneo? ¿Cómo se aplica ello para Cuba y para el proceso de cambio constitucional convocado a propósito del Proyecto de Constitución de la República de Cuba? Seguir leyendo “Karel Luis Pachot Zambrana: ¿Qué esperar del cambio constitucional convocado para Cuba en 2018?”

José Martí: La república democrática proyectada

Foto: Kako Escalona / ShutterStock

 

Los parágrafos 23 y 24, correspondientes al Preámbulo, del Anteproyecto de Constitución en Cuba, proponen:

“23. nuestra voluntad de que la ley de leyes de la República esté presidida por este profundo anhelo, al fin lo­grado, de José Martí:

“24. “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”;”

Para conocer el pensamiento de José Martí sobre la República —como contenido y programa políticos, y no solo como forma de gobierno—, esta es una de mis lecturas recomendadas. Su autor, Paul Estrade, es una de las máximas autoridades mundiales en el pensamiento del Apóstol. Seguir leyendo “José Martí: La república democrática proyectada”

El debate constitucional y el papel del conocimiento

Foto: Kako Escalona / ShutterStock

 

Por: Jorge Núñez Jover

Sobre tema similar, ver: Ricardo Jorge Machado y Esteban Morales

Me agrada mucho observar que buena parte de los cubanos estamos asumiendo nuestros deberes y nos esforzamos por mejorar el proyecto constitucional en debate.

A la vez, observo con alguna preocupación que en los resúmenes de los debates que he podido seguir por la prensa, la radio y la televisión, la discusión no se ha centrado en cuestiones que parecen clave como la educación, incluida la educación superior, la ciencia y la tecnología.

Es posible que los “constituyentistas” (tremendo nombre!) que he escuchado aprecien que sobre esos temas las formulaciones del proyecto son suficientes.

Sin embargo, es mi opinión y la de varios académicos cuyos juicios aprecio mucho, que las formulaciones recogidas en la Constitución merecen ser mejoradas.

El telón de fondo de las apreciaciones que más adelante mencionaré es el siguiente: un dato clave del mundo en que vivimos y el que se proyecta hacia el futuro es el creciente papel del conocimiento, la ciencia y la tecnología en toda la vida social, desde la esfera económica hasta la estrictamente espiritual, pasando por el poder político y militar.

Si hay algo que está muy mal repartido en el mundo son las capacidades científicas y tecnológicas. Se ha estimado que un 80% de esas capacidades se concentran en unos 12 países. Seguir leyendo “El debate constitucional y el papel del conocimiento”