¿Deliberar es participar? A propósito de la consulta constitucional

 

La Habana, Cuba. Foto: pxhere.com

La Habana, Cuba. Foto: pxhere.com

 

Por Julio César Guanche

Unas 9 millones de personas, casi un millón más que el padrón electoral nacional, asistieron a los debates del Anteproyecto de Constitución cubana.

Es una cifra muy alta, que habla de la respuesta social que generó el proceso y de su consideración oficial como mecanismo de legitimación del nuevo texto. Su recorrido mostró niveles de articulación social –por ejemplo, en torno al antiguo artículo 68– y de reflexión intelectual sobre contenidos constitucionales que resultan, ambos, inéditos en el país.

El ejercicio ha sido calificado por la prensa estatal como “único en el mundo”. Las palabras “consulta” y “deliberación” se han empleado para celebrar la experiencia. Estos conceptos sirven, en efecto, para apreciar las ventajas y los problemas del proceso de consulta.

La deliberación: provechos y contrariedades

La deliberación posee valores propios, no dependientes de la mejor o peor cualidad de las decisiones tomadas en su nombre. Puede contribuir al respeto del pluralismo moral, fomentar responsabilidad cívica, crear vínculos entre la consulta y la decisión, procesar diferencias de modo informado, transformar el consenso en acuerdo o desacuerdo razonable, y subrayar la igual capacidad de los ciudadanos para juzgar sobre sus propios problemas.

No obstante, los modelos deliberativos de democracia también suscitan críticas. Es imposible un diálogo entre iguales cuando los participantes son estructuralmente desiguales. El foco de la deliberación en el “bien común” puede tender a una idea homogénea de armonía y reducir la política a una conversación orientada a la gobernabilidad, pero no a la libertad política ni a la transformación social. Puede esconder el conflicto dentro de la “conversación” y camuflar la lucha por conservar poder. Seguir leyendo “¿Deliberar es participar? A propósito de la consulta constitucional”

La libertad de creación, la nueva Constitución y el 349

Foto: Raúl Cañibano

Por Julio César Guanche

Sobre el tema, ver este texto de David Mateo. En La Cosa, ver también el de Anamely Ramos, y de Enrique (Kiki) Álvarez.

Una relación problemática

El Anteproyecto constitucional propone dos contenidos a la vez: la libertad de creación artística y el respeto de esa creación a los valores de la “sociedad socialista cubana”.

La formulación contiene un cambio importante respecto al artículo 39 ch) de la vigente Ley de leyes, que establece: “es libre la creación artística siempre que su contenido no sea contrario a la Revolución. Las formas de expresión en el arte son libres”.

El Anteproyecto cambia la regulación, pero mantiene una cuestión preocupante: la creación artística supone aprobación por la moral socialista. Para empezar, no considera que la relación entre arte y moral siempre es conflictiva, y muchas veces dicotómica. Seguir leyendo “La libertad de creación, la nueva Constitución y el 349”

Socialismo y Estado

Foto: Kerstin Hernández (Cortesía para La Cosa)

Por Manuel García Verdecia

Para quienes siguen confundiendo socialismo con estatización (todavía advertible en el nuevo proyecto de constitución), les propongo una buena vacuna. Esta fue creada nada menos que por uno de los dos santos patronos del socialismo científico. Respecto al estado plantea:

“El Estado no es en modo alguno un poder impuesto a la sociedad desde fuera… Antes bien, es el producto de la sociedad en determinado estadio de desarrollo. Es el reconocimiento de que esta sociedad se halla inmersa en una contradicción para ella insoluble, de que ha llegado a dividirse en contradicciones irreconciliables… A fin de que… las clases con intereses económicos opuestos no se desgasten a sí mismas ni a la sociedad en estéril lucha, se ha hecho necesario un poder que se sitúe en apariencia por encima de la sociedad, que domine el conflicto y lo mantenga dentro de los límites del ‘orden’. Ese poder, que surge de la sociedad, pero que se sitúa por encima de ella y se vuelve cada vez más ajeno a ella, es el Estado.

”Los funcionarios, hallándose como órganos de la sociedad, en posesión de la fuerza y el poder públicos y del derecho de imponer tributos, se sitúan, a continuación, por encima de la sociedad. Seguir leyendo “Socialismo y Estado”

Sobre algunos comentarios en torno a “las tareas que le esperan al presidente”

Foto: Julio César Guanche

Por Ricardo Jorge Machado

Lea el artículo que suscita los comentarios a los que responde este texto

El editor del sitio LA COSA y otros amigos me envían comentarios y sugerencias amistosas suscitados por mi último artículo sobre el asunto de marras. Debo agradecerlo porque me permiten realizar algunas observaciones que, a manera de hipérbole, diría que “se me quedaron en el tintero”. Voy a referirme a cuatro de esos comentarios. Seguir leyendo “Sobre algunos comentarios en torno a “las tareas que le esperan al presidente””

La burocracia expropiadora

Foto: Kako Escalona / ShutterStock

Por Manuel García Verdecia

En sus inicios, la Revolución expropió a los grandes empresarios y latifundistas a nombre de la inmensa mayoría de desposeídos.

Con la necesidad de establecer un control desde la cima para que se cumpliera su designio, se fue conformando, de modo gradual y perseverante, una burocracia empresarial, gubernamental y partidista que, ha ido perdiendo no solo la noción de ser representantes del pueblo, sino que han llegado a pensar que son los propietarios de la revolución.

Estos han derivado hacia una clase que vive en una nube de sus propias racionalizaciones, ajenos a la opinión pública, y en posesión de un estatus importante que implica no solo un determinado grado de poder sino una red de relaciones con otros burócratas así como determinadas prerrogativas. Seguir leyendo “La burocracia expropiadora”

Cierre del debate constitucional. Una interpretación de la realidad cubana y lo que le espera al presidente

Foto: Cirenaica Moreira. Sin torres ni abedules (detalle), de la serie del mismo nombre. (Cortesía para La Cosa)

Meditación en voz alta, repleta de ingenuidad y buenas intenciones, con poca esperanza de ser escuchada

Por Ricardo J. Machado

El océano es inmenso porque no rechaza ningún río.

Proverbio chino

1-Situación del problema

Cada día se hacen más amplios los sectores de la población que tienen la sensación de que el equipo económico y los decisores ubicados en diferentes niveles del gobierno no dan pie con bola, dicho sea con el respeto que merecen. Esas estructuras necesitan ser reforzadas -no sustituidos- con personas con otras formas diferentes de pensar nuestro socialismo.

No se acaba de otorgar una autonomía racional y efectiva a las empresas estatales, a ver si despiertan el talento dormido en ellas. Al mismo tiempo, se abre fuego desde varias trincheras estatales sobre las formas de gestión no estatal; TPCP y cooperativas no agropecuarias. Lo hacen tanto de manera abierta como oculta El hecho consumado fue que se crearon cooperativas sin crear cooperativistas. No hubo preparación previa,  la mayoría no conoce los principios del cooperativismo y los violan. (1) Los vínculos con las autoridades municipales son débiles y la interacción poca.

Cuando alguna entidad estatal hace algo indebido con otra fuera del Estado se toman medidas drásticas, según los criterios de que “caiga quien caiga” y que “paguen justos y pecadores”. Todos en un mismo saco. Circulan documentos “secretos” para golpear a los TCP y las cooperativas. La improvisación y la política del no pensamiento ganan espacio en el campo de las relaciones económicas. Seguir leyendo “Cierre del debate constitucional. Una interpretación de la realidad cubana y lo que le espera al presidente”

Notas migrantes al proyecto constitucional. De la repatriación migratoria a la expatriación de la nacionalidad

Le Radeau de La Méduse. (1818-1819). Théodore Géricault.

Por Ahmed Correa Álvarez

Yo te amo, ciudad,

aunque sólo escucho de ti el lejano rumor,

aunque soy en tu olvido una isla invisible,

porque resuenas y tiemblas y me olvidas,

yo te amo, ciudad.

(“Testamento del pez”)

Gastón Baquero

 

Una buena parte de los escritos que se han generado en torno al proyecto constitucional cubano, han prestado atención a lo que pueden considerarse silencios, ausencias, fantasmas que pueden encontrarse al interior de su texto. Como parte de este mismo ejercicio, quiero reparar en otro fantasma que recorre el proyecto y que no ha recibido mucha atención.

Este espectro es el de la población migrante cubana.

En los 224 artículos del proyecto, ni una sola vez aparece la palabra migrante. Ausencia de grandes dimensiones, tomando en cuenta que alrededor de 20% de la población cubana ha emigrado, y que un número aun mayor de las familias en la isla están marcadas por la experiencia migratoria.

Este silencio, sin embargo, no quiere decir que la migración no esté allí. La eliminación de la doble ciudadanía, o la convocatoria a la población migrante a brindar propuestas sobre el proyecto, son temas que no solo explicitan la migración, que conjuran su fantasma, sino que además evidencian el contenido contradictorio del tema migratorio cubano para la imaginación constituyente. Seguir leyendo “Notas migrantes al proyecto constitucional. De la repatriación migratoria a la expatriación de la nacionalidad”

Opiniones publicadas en el blog La Cosa sobre el Proyecto de Constitución de la República de Cuba. (Un resumen)

Foto: Geandy Pavón. 2015

 

Descargue aquí este texto en pdf

Todos los textos trabajados por María Antonia Cabrera Arús están disponibles aquí:

Por María A. Cabrera Arús

En este documento es una compilación de (casi) todos los cambios, ajustes, ampliaciones o eliminaciones propuestas al Proyecto de Constitución de la República de Cuba que desde el mes de agosto de 2018 el gobierno cubano ha puesto en circulación, formuladas por académicos e intelectuales cubanos en el blog La cosa, que mantiene el académico Julio César Guanche. Quiero con ello documentar las particularidades de un debate caracterizado por la diversidad demográfica, generacional, geográfica, profesional e ideológica, para que los estudiosos e historiadores del constitucionalismo cubano y, sobre todo, los funcionarios del gobierno de la isla que actualmente se ocupan en la reforma constitucional cuenten con un resumen de los aportes críticos de un grupo de actores de y pensadores sobre la sociedad cubana.

He incluido solamente los cambios puntuales que han sido propuestos, ignorando los debates generales de carácter jurídico, político, social, económico, cultural e, incluso, identitario que en muchos casos han acompañado las posturas compiladas. También he ignorado la racionalidad o justificación de cada una de las propuestas aquí recogidas. En ciertos casos, dicha explicación huelga, mas en otros habrá que remitirse al citado blog. He reunido así las correcciones, adiciones y sustracciones al Proyecto de Constitución sugeridas por: Aurelio Alonso Tejada, Rodolfo Alpízar, Mauricio Álvarez Arce, Luis Emilio Aybar Toledo, María del Carmen Barcia Zequeira, Mylai Burgos Matamoros, María A. Cabrera Arús, Zaida Capote, Edilberto Carmona Tamayo, Emilio Cueto, Danelia Cutíe Mustelier, Ovidio D´Angelo Hernández, Ariel Dacal Díaz, Ernesto Daranas, Jorge Domínguez, Julio Antonio Fernández Estrada, Oscar Figueredo Reinaldo, Víctor Fowler, Ramón García Guerra, Gladys Marel García Pérez, Manuel García Verdecia, Pedro de Jesús López Acosta, Ricardo Jorge Machado, Abelardo G. Mena Chicuri, Marta Moreno Cruz, Jorge Núñez Jover, Lissette Pérez Hernández, Marien Piorno Garcell, Ricardo Riverón Rojas, Dayron Roque Lazo, Germán Sánchez Otero, Luis Carlos Silva Aycaguer, Ricardo Torres, Ailynn Torres Santana, Roberto Veiga González, Antón Vélez Bichkov, y Oscar Zanetti Lecuona.

Las propuestas anotadas resumen los comentarios de estos autores, publicados en el blog La cosa durante el período que el gobierno cubano dispuso para el debate del texto constitucional. En muchos casos, para simplificar la lectura y comprensión de las reformas propuestas, he modificado la redacción original. En otros, traduje algunas ideas generales de aplicación particular, o las incorporé a propuestas existentes. Como ya dije, he decidido ignorar muchas ideas y opiniones generales que, sin embargo, pueden consultarse en La cosa. Los nombres antes enumerados corresponden solamente a aquellos autores cuyas propuestas han sido plasmadas, de manera particular y específica, en el texto que he compilado, pero el debate publicado en La cosa, así como en otros sitios digitales tales como Cuba posibleOnCubaDiario de Cuba y Posdata, entre otros, y en la página de Facebook habilitada a tal efecto, trasciende las ideas recogidas aquí. Sépase, asimismo, que el debate constitucional cubano antecede el marco temporal dispuesto por el gobierno de la isla (limitado a los últimos poco más de dos meses) y las publicaciones digitales descritas —abarcando un sinnúmero de propuestas entre las que se encuentran el texto El cambio constitucional en Cuba, compilado el año pasado por Rafael Rojas, Velia Cecilia Bobes y Armando Chaguaceda, y el propio debate publicado por la revista Cuban Studies que, en parte, La cosa reproduce. Seguir leyendo “Opiniones publicadas en el blog La Cosa sobre el Proyecto de Constitución de la República de Cuba. (Un resumen)”

Si “el poder del pueblo, ese sí es poder”, ¿cuál es el problema?

Foto: Geandy Pavón. 2015

 

Por Randol Pérez Salas. (Infografías del autor)

Y a punto de concluir el debate popular sobre el Proyecto de Constitución, me gustaría compartir algunas ideas sobre la estructura del Estado, sus entidades político-administrativas y la necesidad de introducir cambios en el modelo de representación popular.  

SOBRE LA ESTRUCTURA DEL ESTADO

No considero que otorgar autonomía a las ramas ejecutiva, legislativa y judicial de un Estado contradiga el principio de unidad de poder. Para un país subdesarrollado que busca construir el socialismo, deslindar funciones, dentro de un marco lógico de solidaridad, no significa entregar el poder; al contrario, es reforzar el único poder verdadero, el del pueblo. 

El actual Proyecto de Constitución establece en su ART.10 que “(…) la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado”, y “(…) la ejerce directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ellas se derivan (…)”. Si esto se cumple a cabalidad, las Asambleas del Poder Popular no solo ocuparían el primer eslabón en la cadena de mando – en tanto determinarían qué políticas se seguirían, cuáles deberían esperar y cuáles desecharse –, sino que también a ellas correspondería elegir a las máximas autoridades estatales y gubernamentales.

Soy consciente de que muchos prefieren elegir directamente a las autoridades del Estado y del Gobierno. No comparto ese entusiasmo. Me indigna la posibilidad de que un oportunista manipule al pueblo y me asustan las consecuencias de esos engaños. Además, el voto directo otorga una legitimidad demasiado grande, difícil de manejar por los menos virtuosos. ¿Qué pasaría si alguien electo por la “mayoría del pueblo” un día “mete la pata” y daña a ese mismo pueblo? Bien podría esgrimir esa “arma” para no abandonar el poder; al menos no con la premura que exigiría una situación determinada. Habría que esperar hasta las próximas elecciones o acudir a sinuosos procesos revocatorios mientras el “indeseado” sigue haciendo de las suyas.   Seguir leyendo “Si “el poder del pueblo, ese sí es poder”, ¿cuál es el problema?”

La nueva Constitución y el desafío crucial de Díaz-Canel: reconectar la ciencia con el gobierno. (III)

Foto: Fernando Medina (Cortesía para La Cosa)

Primera parte

Segunda parte

Por Ricardo J. Machado

Un muro de lamentaciones para precisar ideas

Debo aprovechar la oportunidad al redactar esta parte del texto para reconocer al menos tres gazapos en que incurrí al redactar la primera. Cuando mencioné los discursos de Obama, me refería a los de la campaña de 2008, no la de 2018.

El segundo, de más bulto, fue un calificativo excesivo e irrespetuoso que utilicéal referirme a los decretos 305 y 306 sobre las cooperativas no agropecuarias. Sin intentar justificarme me explico. Uno: estoy terminando una investigación sobre 18 CNA y los datos que he encontrado son en extremo preocupantes. Dos: leí el informe que hizo la Contraloría General de la República en marzo de 2017 sobre una par de decenas de estas cooperativas. Entre las 33 observaciones a su funcionamiento, se encuentran un grupo donde los inspectores hacen severas críticas a la actitud de algunos órganos de la administración central de Estado con relación a su responsabilidad ante aquellas. Este documento confirmó mis inquietudes.  Tres: leí el discurso del general de ejército Raúl Castro del 15 de julio de ese año en el que al referirse al tema de las CNA dijo: “el deseo de hacer cosas con rapidez sin una preparación correcta en primer lugar de los que tienen que aplicar las medidas conduce a estos errores y después criticamos a los que no debemos criticar”. Seguir leyendo “La nueva Constitución y el desafío crucial de Díaz-Canel: reconectar la ciencia con el gobierno. (III)”