Los científicos somos personas normales y corrientes…

Antoni Doménech Figueras (1952-2017)

Por Antoni Doménech Figueras

No hay nada más democrático en el mundo que la ciencia. Es verdad que para descubrir una teoría científica tan original como la Teoría de la Relatividad hay que ser un genio. Nosotros no podríamos hacerlo. Pero cualquier persona que tenga un coeficiente mental normal, digamos por encima de 90 —que es la inmensa mayoría de la población—, si pone suficiente empeño y trabajo puede entender qué dice Einstein.

En cambio, no es verdad que cualquier persona con un cociente de inteligencia normal sea capaz de disfrutar un poema de Auden o de entender cabalmente una partitura de Britten, por ejemplo. Es verdad que el arte requiere sensibilidades especiales que no todo el mundo tiene. Hay gente que es muy musical y gente que es poco musical, pero la ciencia en lo que hace a la comprensión es lo más democrático del mundo. Y esto es porque la buena ciencia es una cosa de gentes del común, es sentido común afinado, disciplinado y aplicado a entender lo que pasa en el mundo.

Para eso es necesario lo que podríamos llamar la cortesía democrática de la ciencia, que es formular hipótesis muy informativas que ofrezcan la posibilidad de ser replicadas y refutadas.

Es un juego difícil, porque queremos decir cosas que sean verdaderas, o sea que se correspondan con los hechos, pero queremos huir de la trivialidad. Cuanto más informativos queremos ser, más cosas tenemos que excluir, y cuantas más cosas excluyamos más difícilmente acertaremos.

Es un juego de riesgo. Y en cierto sentido de nobleza, porque un truco fácil ahí consiste en hablar tan confusamente que el adversario no sepa a qué atenerse. Aquello que decía Descartes en el Discurso del Método: “cuando discutáis con los curas y oscurantistas intentarán llevaros al sótano, lo que tenéis que hacer es llevarlos a discutir a plena luz de la terraza”.

Esa es la lucha del pensamiento moderno y la Ilustración contra los viejos oscurantistas de siempre, como contra los de ahora, quienes afirman que los hechos no existen, o que todo es jauja y que no tenéis que estudiar para nada, que ya os darán el aprobado general salvo que les llevéis la contraria. Se trata de claridad, necesaria para dar la posibilidad que te refuten. Por eso no hay verdades absolutas.

Ni siquiera podemos estar seguros de que haya verdades absolutas en matemáticas, un curioso reino aprovechable dentro del mundo de las tautologías. A ver, la teoría matemática más famosa de vuestra infancia ¿cuál es? [“¡el teorema de Pitágoras!”]. ¡Claro que sí! Es la geometría de Euclides, que son 5 axiomas: el que define un punto, el que define una recta… Pues siguiendo esos 5 axiomas tenemos toda la geometría clásica, la que Kant consideraba definitiva y que hasta el s. XIX nadie pensaba que podía corregirse ni mejorarse. O si pensáis otra teoría matemática interesante es la de Newton, quien por vez primera describió una teoría física en términos matemáticos; la formuló con 4 axiomas. Y casi toda la física moderna deriva del cálculo analítico a partir de esos 4 axiomas.

Entonces, desde comienzos del siglo XX sabemos, por el Teorema de Gödel, que cuando partimos de unos pocos axiomas y logramos escribir un mamotreto de física moderna o de geometría euclidiana, nunca podremos demostrar la compatibilidad de esos cuatro axiomas, no podemos demostrar que no pueda haber una contradicción interna. Todas las teorías matemáticas las aceptamos como tautológicas en base a que esos axiomas son compatibles, pero no podemos estar seguros de que algún día no probaremos que algunos de esos axiomas son contradictorios, por lo que la teoría quedaría arruinada.

De modo que ni siquiera hay verdades absolutas en las matemáticas, la única que dominamos completamente porque la hemos construido nosotros mismos. Yo me jugaría la vida apostando a que la Teoría de la Relatividad es cierta, no hay ninguna alternativa ni remotamente mejor. Pero si me ofrecieran criogenizarme y despertarme dentro de cien años, pero me pusieran la condición “si dentro de cien años, cuando te despertemos, la Teoría de la Relatividad se ha demostrado falsa quedando superada por otra teoría, te mataremos”, ¡ah no! ahora sí que me dejo matar por esa teoría pero dentro de cien años no. [Risas]

Seguir leyendo “Los científicos somos personas normales y corrientes…”

“La crítica y la contestación social irán invadiendo los espacios públicos”. Entrevista con Yassel Padron Kunakbaeva

Foto: María Lucía Expósito

Por Harold Bertot Triana y Julio César Guanche

La historia de las revoluciones acontecidas durante el siglo XX, de aquellas identificadas como, o devenidas “socialistas”, parece siempre ser una lucha por su propia subsistencia. Recorre casi siempre un camino contra la gravedad y en el que con regularidad tiene que justificarse de todo.

La historia de la Revolución cubana no está exenta de esta realidad. A la vez, se ha mostrado, como otras, en la lógica de un proceso que siente la necesidad de disputar a su interior el pasado, el rol del liderazgo y de la persona en la dirección de los procesos políticos, las finalidades del proceso, sus bases sociales y sus necesidades de rupturas consigo misma.

Estas preguntas aparecen como “secundarias” cuando las necesidades imponen discusiones más concretas. Sin embargo, son partes del todo. No puede entenderse ni explicarse cabalmente si a la vez no se responden también otras preguntas que indaguen por el proceso en sí, por la funcionalidad o conveniencia de sus fundamentos o postulados históricos.

Los problemas en la producción agrícola, los déficits en la participación política, la gestión estatal de las empresas, la canalización y las vías para gestionar las demandas de las gentes, entre otros tantos puntos, sólo podrán responderse a profundidad si se responden en conjunto con otras preguntas de mayor calado que interroguen los fundamentos políticos, económicos, filosóficos y culturales del modelo de sociedad existente.

Voces Cubanas conversa hoy con Yassel Padron Kunakbaeva, master en Bioética, especialista en Fundación Ludwig de Cuba, bloguero, activista e investigador marxista, sobre este campo de temas.

Desde hace algún tiempo la sociedad cubana se transforma social y económicamente, y se visualizan demandas de diversa índole por varios sectores. ¿Está el diseño del Estado Cubano en capacidad de absorber y gestionar estas demandas?

Seguir leyendo ““La crítica y la contestación social irán invadiendo los espacios públicos”. Entrevista con Yassel Padron Kunakbaeva”

Cuba hoy. Protestas, cambios sociales, perspectivas políticas. Notas para una conferencia

Foto: Julio César Guanche

Por Julio César Guanche

Nota: Este texto no es un artículo. Son notas de guía para una conferencia impartida para la Red para el Estudio de las Izquierdas en América Latina – REIAL (09.08.2021). Las publico de esta forma por pedidos desde Cuba para facilitar el acceso al contenido, y porque además el audio de la Conferencia grabada experimentó problemas de calidad.

Descargar este texto en pdf

Ver el video de la Conferencia

 

El enfoque para abordar las protestas del 11J en Cuba

Tres narrativas maestras:

1. La narrativa estadounidense acompañada por derechas latinoamericanas y cubanas, que solo invocan la “dictadura cubana” como única causa de las protestas.

2. Defensa cerrada del proceso cubano, que invoca solo la existencia del bloqueo (uso aquí el término Bloqueo, antes que Embargo, porque es el empleado por NNUU en las declaraciones que acoge sobre el tema).

3. Enfoques multidimensionales, que reconocen la coordinación externa en la agresión, a la vez que dan cuenta, con diversos grados en su crítica, de la situación cubana.

El segundo enfoque reclama el monopolio del enfoque de izquierdas sobre las protestas, y deja poco o ningún espacio a la crítica de la situación nacional.

Ese discurso recuerda un enfoque sobre el colonialismo, para el cual la sociedad nacional apenas existe, ni existen sus contradicciones, sus actores, sus privilegios, sus relaciones de poder. Tal mirada reedita, de alguna manera, el ángulo colonia-metrópoli,  ahora como imperialismo estadounidense vs revolución cubana.

En la historia de América Latina, ese tipo de visiones, positivistas, sobre el proceso de la primera independencia evitaron mostrar a las elites ganadoras internas de la independencia, a la vez que invisibilizaron el papel de los afroamericanos en la independencia, como sucedió con la historiografía liberal colombiana.

Ese enfoque se reclama marxista pero renuncia a claves del marxismo a la hora de analizar Cuba: si antes criticó el enfoque de guerra fría de una zona de las ciencias sociales estadunidenses, que con razón podía calificarse de “castrocentristas” (solo existía Fidel Castro, y la sociedad cubana era un ente silente y subordinado por completo al liderazgo), ahora hace algo muy similar con el “bloqueocentrismo”: todos los conflictos cubanos se explican, empiezan y terminan por el bloqueo y la agresión estadunidense.

Un ejemplo de la necesidad de enfoques comprehensivos y multidimensionales

The grayzone, un medio independiente de los EEUU, propuso un marco de interpretación para entender el fenómeno de la recepción de la canción “Patria y Vida”: el concepto de “imperialismo interseccional”, que supone el uso de políticas de identidad con fines imperialistas, en lo cual identifica a la OTAN jugando un papel destacado. (Este concepto parece tener relación con el de “Neoliberalismo progresista”, de Nancy Fraser)

En ese texto se puede encontrar lo siguiente: En 2009, la USAID inició un programa para provocar un movimiento juvenil contra el gobierno cubano cultivando y promoviendo a artistas locales de hip-hop, de la que fue parte una plataforma de redes sociales tipo Twitter (ZunZuneo) que lanzaba miles de mensajes automatizados promoviendo a raperos cubanos entre la juventud cubana, sin que en ese caso (el dúo Los Aldeanos) estuvieran al tanto.

El senador Patrick Leahy, añade ese texto, se quejó de que “la USAID nunca le informó al Congreso sobre esto y nunca debió estar asociado a algo tan incompetente e imprudente”. Barack Obama presentó su plan para normalizar las relaciones con el gobierno cubano, insistiendo en que Cuba expandiera su acceso al internet.

Sin embargo, ese texto no menciona que hay más datos en esa historia.

En 2012, en el cine Acapulco de la Habana se hizo un concierto, según recoge hasta hoy el sitio Cubasí, con “los más heréticos representantes del hip hop cubano, Raudel de Escuadrón Patriota, Al2, Soandry Hermanos de Causa, Silvito el Libre, Maykel Xtremo, Barbarito el Urbano Vargas y Carlitos Mucha Rima”.

El concierto tuvo lugar en el marco de la XI Bienal de La Habana, como parte de un performance del artista plástico Michel Mirabal. Los raperos mencionados versionaron la canción Créeme, de Vicente Feliú, un ícono de la canción protesta revolucionaria.

 Feliú dijo entonces sobre ese concierto: “Y este concierto crítico, incómodo, audaz, y público y apoyado por las instituciones del Estado, era lo menos que querían quienes están siempre deseosos de encontrar una hendija en las murallas de la cultura cubana, entre cuyos defensores, verbo en alto cual espada reluciente, están los chicos del hip hop que liderearon este concierto, junto a las banderas de la Patria de Michel [Mirabal].”

O sea, según Feliú, la forma de no permitir instrumentalizaciones espurias a esa expresión cultural crítica era darles espacio público.

En ese mismo concierto, Juan Formell, ícono a su vez de la música popular cubana, dijo “…creo en todo esto, pero voy a creer de verdad cuando a estos muchachos los pongan por la radio y la televisión”.

Malena D’Alessio, una estudiosa del movimiento cubano del rap, ha dicho recientemente: “Un fenómeno cultural lógicamente crítico, que en sus inicios planteaba “La revolución dentro de la revolución” como un aporte necesario e irrefutable a cualquier proceso colectivo vital, terminó siendo rechazado y asfixiado por la propia casta política conservadora (cubana). Y con esto no solo lograron poner al rap en la vereda de enfrente, sino que, desde mi humilde opinión, empujaron a cientos de pibes y pibas talentosos a una marginalidad interna que los dejó expuestos a la manipulación y financiación del norte, que no tardó mucho en hacerse presente y tomar lo que se les dejó servido en bandeja.”

Tomo el hecho solo como ejemplo de la necesidad de enfoques multidimensionales sobre el escenario cubano, que reconozcan tanto la actuación injerencista de los EEUU, como las propias dinámicas internas cubanas, en este caso de censura en torno a lo que era uno de los movimientos críticos más auténticos de la sociedad cubana, a la vez que portadores de un discurso antirracista legítimo.

“Esta es la rumba que tienen prohibida”, decía en ese concierto un muy joven Bárbaro El Urbano Vargas, cuyas posiciones actuales sobre Cuba han cambiado desde entonces.

Luego, los enfoques unilaterales, centrados solo en el bloqueo, proponen una comprensión estructural del conflicto, en el que la agencia de los actores cubanos —sea el Estado o la sociedad civil, o cualquier otro— desaparece.

Elementos claves del marxismo para la crítica de una situación, como condiciones sociales, actores y relaciones de poder, lucha de clases, economía política, no comparecen en los análisis “bloqueocéntricos”.

A continuación, me detengo en varios de estos ítems, cuya consideración me parece necesaria para entender la actual circunstancia.

Seguir leyendo “Cuba hoy. Protestas, cambios sociales, perspectivas políticas. Notas para una conferencia”

Del socialismo de Estado a la República socialista. Entrevista con Juan Valdés Paz

Por Harold Bertot Triana y Julio César Guanche

El futuro de la sociedad cubana plantea diferentes hipótesis sobre el rumbo a seguir.

El 11J plantea un antes y un después en muchos campos, pero algunos de sus orígenes y sus causas siguen vigentes hoy en medio de una creciente complejidad social.

Si se tienen en cuenta variables, tendencias, visiones de conjunto, se pueden advertir posibles escenarios y diversas perspectivas de análisis. Entender las características de sociedad cubana actual, la esencia de su modelo político, cómo se comporta demográficamente, cómo es su producción simbólica, cuán diversa es en su realidad, cómo se disputa la ideología, así como comprender que existe una pelea por los propios conceptos y categorías que se utilizan en el lenguaje político, económico y filosófico para explicar el socialismo cubano, y el propio «socialismo», siguen siendo exigencias y urgencias de hoy.

Las preguntas sobre el sistema político y el Estado cubanos son interrogantes que a la vez intentan rastrear las transformaciones que se han sucedido a lo largo de décadas en las relaciones entre este Estado y la sociedad civil, sobre el encogimiento o el alargamiento del aparato estatal en los contornos de la vida económica y política, y cuál es la mejor vía para canalizar y gestionar las demandas y necesidades de la sociedad cubana en general y de su gente en específico.

La serie Voces Cubanas, con la idea de seguir aportando al debate presente de Cuba, conversa hoy con Juan Valdés Paz, sociólogo, integrante del consejo editorial de la revista Pensamiento Crítico y durante dos décadas miembro del Centro de Estudios sobre América. Por la obra de su vida, recibió el Premio Nacional de Ciencias Sociales. Entre otros libros suyos, pueden consultarse La Transición Socialista en Cuba (1993), Procesos Agrarios en Cuba, 1959-1995 (1997), El proceso de organización agraria en Cuba. 1959-2007 (2009)El espacio y el límite. Ensayos sobre el sistema político cubano (2010) y La evolución del poder en la Revolución Cubana (2018), en dos tomos.

Seguir leyendo “Del socialismo de Estado a la República socialista. Entrevista con Juan Valdés Paz”

Cuba, su Constitución y el 11j. Más una invitación a compartir

11 de julio de 2021, en la Habana, Cuba. Foto: CNN, en español

Por Manuel David Orrio

Días llevo meditando sobre los sucesos acaecidos en Cuba el pasado 11 de julio (11J). Días entre imágenes fotográficas y de video, algunas nada halagüeñas. Días en consultas a mi brújula, hasta que marcó el rumbo.

Martí, Marx, Lenin. Inspirado en sus magisterios he dedicado mi vida a lo que Graziella Pogolotti denomina el “proyecto socialista cubano”, éste vilmente agredido desde décadas atrás por las medidas coercitivas unilaterales de los Estados Unidos de América, hoy arreciadas al extremo de la Inquisición. Medidas, por cierto, “éticamente inaceptables”, al decir de un anticomunista probado y confeso como fue Juan Pablo II.

A mi edad, a la vuelta de casi todas las utopías, pero creyente en una Cuba como Estado socialista de Derecho, me aferro como náufrago a una tabla: “Con la Constitución todo; contra la Constitución nada”. Sólo con ésta a la mano me atrevo a echar una mirada a las manifestaciones y disturbios del 11J.

Seguir leyendo “Cuba, su Constitución y el 11j. Más una invitación a compartir”

Articular en común las causas por la justicia. Entrevista con Yasmin S. Portales Machado

Yasmin S. Portales Machado, 1 de mayo de 2021.

Por Julio César Guanche y Harold Bertot Triana

Es difícil no estar de acuerdo en que el 11 de julio de 2021 marca un antes y un después en la historia reciente de Cuba. Las causas del estallido social vienen siendo estudiadas y debatidas por muchos intelectuales de la Isla desde hace mucho tiempo.

Sin embargo, el diagnóstico de los escenarios complejos que se abrirían para Cuba —ante un cúmulo de tensiones en varios órdenes de la vida social, económica, política y cultural—, y, sobre todo, las posibles soluciones y respuestas que se concibieron en estos debates, fueron en muchos casos ignorados, vilipendiados y sometidos con altanería al test —irresponsable con datos duros sobre situaciones realmente existentes en Cuba— que concluye de modo indefectible en el “excepcionalismo”, y en el “eso no pasa en Cuba”. 

La serie Voces Cubanas continúa en el empeño de seguir aportando visiones del actual panorama cubano, así como posibles vías para la superación de los problemas nacionales. Ahora con más fuerza que nunca se necesita de estos espacios, de diálogos con todas las voces cubanas en busca de canalizar y encontrar puntos en común en el diseño de nuestro futuro.

En esta ocasión, conversamos con Yasmin S. Portales Machado, quien es narradora, crítica literaria y activista política. Ha publicado ensayos sobre la ciencia ficción cubana y cuentos en diversas antologías. Proyecta sus ideales políticos anarco-comunistas en el trabajo voluntario en defensa de los derechos LGBTQ+, los derechos sexuales y reproductivos y el antirracismo en Cuba.

Seguir leyendo “Articular en común las causas por la justicia. Entrevista con Yasmin S. Portales Machado”

Einmischung braucht Kuba nicht

Bei den Protesten gegen die Regierung (hier am 11. Juli) gab es auch Verletzte
Foto: Adalberto Roque/AFP/Getty Images

Interview Der Sozialwissenschaftler Julio César Guanche sieht in einem erneuerten Sozialismus die beste Lösung (Ute Evers)

Zunächst haben die Sicherheitskräfte bei den sozialen Protesten in Kuba mit Härte reagiert. Dann gab es ein Dialogangebot der Regierung, der bewusst sein dürfte, dass die Versorgungslage in den 1990er Jahren prekärer war als heute, doch auf mehr Verständnis stieß. Die Blockade des Internets, der Apagón, ist mittlerweile wieder aufgehoben.

der Freitag: Herr Guanche, was ist am 11. Juli auf Kuba tatsächlich passiert?

Julio César Guanche: Es gab Proteste in sechs der 15 Provinzen und an gut 60 Orten, die mehrere Tausend Menschen erfassten. Es zirkulieren zwar stark übertriebene Zahlen zu den Beteiligten, dennoch kam es zur größten Welle des sozialen Protests seit 1959. Es gab dann einen digitalen Apagón, der uns drei Tage ohne Internetzugang bescherte, sodass bis heute ein komplettes Bild fehlt, um erschöpfend zu wissen, was in jenen Tagen geschah.

Trifft zu, was vielfach kolportiert wird, dass es sich um die spontane Organisation eines spontanen Protests handelte?

Das Spontane bestand darin, dass es einen Kaskaden-Effekt gab, aber keine vorherige Agenda und keine Bewegung, die etwas organisiert hat. Natürlich gab es Aufrufe außerhalb Kubas, die vor allem zu Gewalt gegen Menschen anstachelten. Es sollten Polizeistationen angezündet und Menschen getötet werden, die sich als Revolutionäre zu erkennen gaben. Doch gibt es in Kuba eine enorme soziale Masse, die sich von solchen Aufrufen nicht beeinflussen lässt. Es ist ohnehin ein Fehler zu glauben, es gebe eine automatische Verbindung zwischen dem externen Einfluss und einem Volksaufstand. Wer das für möglich hält, ignoriert die interne Dynamik solcher Vorgänge, wie wir sie erlebt haben.

Fehlte es an Warnzeichen, dass es zu Problemen wie jetzt kommen würde?

Keineswegs, erst im November 2020 kam es zu einer friedlichen Sitzblockade von Intellektuellen vor dem Kulturministerium, die den Dialog mit der Regierung suchten. Doch dieser Weg einer Interaktion wurde nicht beschritten. Konkret ging es um die Abschaffung des Dekrets 349, das dem Staat das Recht über die Regulierung der künstlerischen Aktivitäten einräumt

Wo steht nach Ihrem Eindruck bei all dem die US-Administration?

Es gibt eine absolut zynische Ausnutzung der kubanischen Situation durch die USA. Ihre interventionistische Politik, besonders die Wirtschaftsblockade, spielte eine wichtige Rolle bei dem eingetretenen Szenario. Deshalb sage ich, dass der Ursprung der Proteste multikausal war, denn Maßnahmen der USA haben vieles verschärft. Erst unter Trump; dann durch Biden, der nichts verändert hat. Ein Beispiel sind Überweisungen nach Kuba, eine der drei Quellen des Einkommens auf der Insel. Was einst auf mehr als drei Milliarden Dollar jährlich geschätzt wurde, ist inzwischen durch die Politik eines beschränkten Finanzflusses praktisch abgewürgt.

Seguir leyendo “Einmischung braucht Kuba nicht”

Una conversación sobre Cuba

Una charla sobre la Cuba pos 11 de julio, con la participación de Luciana Cadahia, Ahmed Correa Alvarez, Ailynn Torres Santana, Julio César Guanche, Amalia Perez Martin y Manuel Canelas.

La charla fue organizada por el Instituto de Estudios Culturales y Cambio Social (“un espacio que aúna en torno a sí la militancia, la investigación y la intervención política. (Su) objetivo principal es el de revitalizar el pensamiento crítico y establecer nuevas coordenadas culturales que organicen el futuro de nuestra sociedad.”

Asimismo, fue organizada por la Red Populismo, republicanismo y crisis global.

Está en juego la vida buena y justa en Cuba

Enrevista con Ailynn Torres Santana y Julio César Guanche

Foto: Kaloian Santos Cabrera

Por Martín Mosquera

Es difícil encontrar otro ejemplo de un país tan pequeño que haya tenido un impacto tan profundo en el mundo como la Cuba revolucionaria, a la que es imposible separar de la experiencia de descolonización del Tercer Mundo, de las luchas antimperialistas, de la radicalización internacional de 1968 y del giro latinoamericano a la izquierda de fines de los años 1990.

La continuidad revolucionaria de la isla, que sorprendentemente logró sobrevivir a la caída del «campo socialista», permitió que no se quebrara del todo en América Latina el hilo de una memoria y de una experiencia de lucha, muy distintas a la regresión reaccionaria que tuvo lugar en Europa Oriental.

Pero Cuba no es solo una referencia política y moral, una retaguardia estratégica o un motivo de orgullo. Es también un país real y concreto, más prosaico que el ideal, con sus sufrimientos, sus desigualdades y sus malestares. Y es también una sociedad que enfrenta problemas característicos de las experiencias del «socialismo de Estado», que parecen venir de otro mundo y de otro siglo: el aislamiento internacional (condensado en el bloqueo norteamericano), la tendencia a la escasez y a la subproducción, los rasgos burocráticos de su régimen político, las presiones restauracionistas de sectores interiores y exteriores al partido gobernante.

En el imaginario de algún experimentado militante marxista, las recientes movilizaciones pueden parecer un eco lejano de aquellas que sacudieron a los países del Este (y también a la izquierda internacional): Hungría en 1956, Praga en 1968, Polonia en los años 1980, Berlín en 1989.

Lo cierto es que a menudo Cuba es más mentada, idealizada o vilipendiada que conocida. De comprender antes que juzgar, entonces, se trata esta larga conversación que mantuvimos desde Jacobin con dos jóvenes intelectuales cubanos: Ailynn Torres Santana, académica y militante feminista, integrante del Consejo Editorial de la revista Cuban Studies (Universidad de Harvard) y del Consejo de Redacción de la Revista Sin Permiso, y Julio César Guanche, historiador y jurista dedicado a la investigación sobre democracia, republicanismo y socialismo.

¿Qué significan estas movilizaciones? ¿Qué impacto tienen? ¿Cuál es el riesgo de que sean capitalizadas por la oposición procapitalista? ¿Cómo valorar la situación actual desde un punto de vista comprometido con un socialismo democrático?

Seguir leyendo “Está en juego la vida buena y justa en Cuba”